Maniobra GERA abril 2025

Maniobra GERA abril 2025Andrea Carrasco

Así te puede salvar la vida el GERA: bomberos que apagan fuegos y rescatan montañeros

En tan solo diez minutos los bomberos del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) pueden llegar desde su base en Navacerrada a casi cualquier punto de la Comunidad de Madrid en helicóptero. Si la situación lo requiere se mueven por tierra y hasta progresan en nieve con crampones para poner a salvo a los montañeros más experimentados; y a los menos. Desde que esta unidad nació en 1998 han realizado más de 5.000 operaciones y a lo largo del año realizan una media de 300 búsquedas y rescates.

Aitor Soler, Oficial del GERA de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, señala que el boom por la montaña empezó con la pandemia, cuando «nuestra vía de escape se convirtió en la sierra», aunque, en su opinión, las cifras poco a poco están disminuyendo y sobre todo «se está quedando la gente que ya está empezando a coger experiencia». Sin embargo, el principal problema y por el que se producen la mayoría de los rescates en montaña es la falta de planificación.

Así trabaja el Grupo Especial de Rescate en Altura: «Nuestra mejor herramienta es el helicóptero»

Aitor Soler, oficial del GERA de la Comunidad de MadridAndrea Carrasco

Todas las semanas esta unidad de bomberos realiza uno o varios simulacros para no dejar nunca de estar preparados ante cualquier imprevisto. Por fin, un jueves de abril, la lluvia ha dado una tregua y un grupo de siete miembros del cuerpo pudieron salir de la base a ejecutar las maniobras. Va con ellos un enfermero del SUMMA 112 –actualmente en la estación de Navacerrada ya hay un sanitario que acompaña al GERA en los rescates–.

Dentro del 112 solo son siete los profesionales que rotan, pero, hay que tener en cuenta que se manejan en un entorno más hostil. «Puede ser muy difícil porque el herido esté en una vertical, solo en altura, en un barranco, en un precipicio, en una zona de escalada o en un camino en un bosque, de noche o con nieve, o con temperaturas mucho más extremas», explica Ismael Muñoz, uno de los sanitarios.

El emplazamiento que han escogido para el ensayo es una pequeña cantera próxima a Alpedrete, con sus altas paredes de roca tallada ahora convertidas en un mural de arte urbano con pinturas psicodélicas. Un grupo de jóvenes ha elegido este mismo lugar para hacer novillos y tomar el sol mientras aguantan el impulso de lanzarse al agua a pesar de que está prohibido bajo riesgo de multa. Nada les molesta, ni siquiera las hélices del helicóptero que, cuando se acerca, ponen todo patas arriba.

Cuando el helicóptero sale de la estación y se dirige a la cantera, los efectivos del operativo de rescate no dejan de comunicarse con el piloto y el sanitario. Tras un primer 'rescate' abortado –porque las mochilas de unos agentes forestales salieron volando debido a la potencia del remolino de las aspas–, los bomberos realizan tres maniobras perfectas.

El helicóptero vuelve a Navacerrada a trasladar al primer equipo que ha participado en el ejercicio mientras el resto espera en un claro a donde, minutos más tarde, volverá para recogerlos. Aunque hoy es un simulacro, tranquiliza ver a alguien disfrutar de un trabajo no apto para todos los públicos y hacer con agilidad nudos, aseguramientos o abrir un mosquetón de seguro con una mano sin quitarse los guantes.

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