Per Rayden, un ciudadano sueco que reside en Madrid es denunciado por un okupa.

Per Rayden, un ciudadano sueco que reside en Madrid es denunciado por un okupa.Antena 3

Sociedad

Un okupa denuncia al presidente de una comunidad por tapiar una puerta para que no se colase: «Es el mundo al revés»

La comunidad de vecinos ha vivido «unos años de un caos total con ruidos constantes, día y noche. Además de mucho miedo porque el piso ha sido un foco para narcotraficantes»

Per Rayden, un ciudadano sueco que reside en Madrid, ha vivido unos años de pesadilla desde que se mudó a su domicilio actual en 2022. En una entrevista para el programa Espejo Público (Antena 3), expone el caso de una okupación en un piso vecino que se dio después de que la anterior propietaria falleciera hace 11 años sin dejar herederos. Además, se ha sumado que el inquilino ilegal le ha denunciado por tapiar la puerta para que no pudiese entrar.

Los hechos comenzaron en 2014, cuando tras el fallecimiento de una vecina del edificio, un okupa entró en el piso aprovechando que la propietaria no contaba con herederos. Desde ese momento, el okupa ha estado en el inmueble viviendo gratis, ya que gastos como la luz, agua y gas siguen corriendo a cuenta de los ahorros que tiene la difunta en sus cuentas bancarias.

Han pasado los años y en la actualidad, según cuenta Rayden, el Estado ha continuado buscando indefinidamente un heredero hasta el cuarto grado, sin obtener resultados hasta el momento. El sueco, vecino de la difunta propietaria, compró su piso en el edificio en el 2020 y se asentó en el inmueble en el 2022, descubriendo la situación de okupación que sufría la comunidad.

Tras su llegada, Rayden fue nombrado presidente de la comunidad de vecinos, aunque durante la elección el okupa también se postuló para ejercer el cargo. En su labor como responsable, el sueco ha concentrado sus esfuerzos en hacer lo posible para que el okupa salga de la vivienda.

Entre sus acciones, Rayden fue al banco que se encarga de cobrar la luz y el agua y entregó el certificado de defunción de la propietaria del piso para así conseguir que cortaran los servicios. Según cuenta, «el banco me dijo que no iban a bloquear la cuenta… O sea, porque yo se lo digo, no van a cerrar nada».

Por su parte, la asesora financiera y experta en hipotecas, Montse Cespedosa, ha afirmado que es «muy grave que el Estado, después de 11 años, renuncie y no esté cubriendo esta demanda. El Estado debe poner un administrador para solucionar el problema y echar a los okupas».

Asimismo, ha recalcado que la respuesta que le dio el banco al sueco fue inoportuna, ya que tras entregar a una entidad financiera un certificado de defunción, «el banco debería y está obligado a bloquear las cuentas a la espera de lo que se llama la herencia o el heredero. Si no lo ha hecho, esto es un problema grave».

El okupa tiene antecedentes penales

Además de tratarse de un caso de okupación, el inquilino ilegal posee antecedentes penales. Según comenta Rayden, desde su llegada ha vivido «unos años de un caos total con ruidos constantes, día y noche. Además de mucho miedo porque el piso ha sido un foco de narcotraficantes».

Igualmente, mencionó que la Policía «sabe perfectamente quién es esta persona porque han tenido mucho que ver con él en el pasado, si fuera por ellos ya estaría en la cárcel». De hecho, la comunidad de vecinos vio cómo se llevaron al okupa hace unas semanas por una redada que se organizó en su hogar.

Tras dejar la vivienda vacía, la comunidad de vecinos decidió tapiar la puerta con ladrillos y cemento, además de cambiar el bombín. Por desgracia, el okupa volvió a los 15 días y no tardó más de dos horas en volver a colarse en el inmueble de la señora.

Una denuncia inédita

Este caso de okupación ilegal no termina aquí. Pasados un par de días «dos agentes llegaban a la vivienda de Per anunciándole una denuncia del okupa por haber tapiado esta vivienda». La Policía le informó que había cometido un delito, a lo que Rayden no escondió su indignación.

«Esto es el mundo al revés y eso es lo que tenemos que cambiar sí o sí, porque es totalmente absurdo. Todo el mundo tiene que estar de acuerdo con eso», subrayaba el sueco.

El presidente de la comunidad reflexionó que este caso «enseña de la manera más clara posible el problema de la legislación de la okupación en este país».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas