Un agente de la Policía Municipal de Madrid, en una imagen de archivo
Sucesos
Un policía madrileño salva la vida a un anciano mientras disfrutaba de sus vacaciones
El anciano con un notorio color rojizo en toda la cara se agarraba desesperadamente la zona del cuello-pecho superior
Un acto heroico tuvo lugar a cientos de kilómetros de la Comunidad de Madrid. Más específicamente en la localidad de Atarfe, en Granada, cuando un agente de policía madrileño que se encontraba de vacaciones estaba en un restaurante y salvó la vida a un anciano, el cual no podía respirar por un alimento que se le había atorado.
El agente está destinado en el Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de Torrejón de Ardoz, en Madrid. El policía se encontraba fuera de su oficio, disfrutando en familia de sus vacaciones. Al ver la situación no dudo en actuar y usó sus conocimientos para salvar al hombre.
El suceso tuvo lugar el 12 de agosto, el protagonista se encontraba desayunando con su madre en uno de los establecimientos de la localidad, cuando su madre se dio cuenta como un señor de alrededor 75-80 años se asfixiaba.
En ese momento, ambos se aproximaron al hombre y el agente se dio cuenta de que no respiraba porque algún tipo de alimento estaba obstruyendo sus vías respiratorias. El anciano con un notorio color rojizo en toda la cara se agarraba desesperadamente la zona del cuello-pecho superior.
Una intervención precisa
El policía actuó y le pidió que se pusiera de pie y le aplicó la maniobra de Heimlich, repitiéndola entre tres y cuatro veces con compresiones abdominales.
Tras unos segundos de tensión, el agente logró que este hombre expulsara el resto de alimento junto con una especie de flema. Testigos en el lugar le mencionaron al hombre de llamar a los servicios de emergencia, pero este se rehusó a la petición.
En Atarfe solo hay de manera habitual una patrulla de la Policía Local. Por lo que, en caso de haber sido requerida, lo más probable es que hubiera llegado demasiado tarde para salvarle la vida al hombre. Además, el centro de salud más cercano estaba a 15 minutos del restaurante caminando.