La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
Ayuso acusa a Sánchez de usar la inmigración como herramienta de tensión y reclama un cambio político urgente
La presidenta madrileña sostiene que el Gobierno fomenta la inmigración irregular para provocar enfrentamientos sociales y advierte de que España atraviesa una situación límite que exige un relevo de liderazgo
La presidenta de la Comunidad de Madrid y del Partido Popular en la región, Isabel Díaz Ayuso, ha lanzado este domingo una dura crítica al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que acusa de emplear la inmigración como «instrumento para generar un estallido social». En declaraciones recogidas en una entrevista con La Razón, Ayuso aseguró que el Ejecutivo central «alienta una inmigración irregular masiva» con el objetivo de provocar tensión y fractura en la sociedad española.
Según la dirigente madrileña, Sánchez ha optado por una estrategia de confrontación permanente. «Busca el choque. No puede salir a la calle porque no es querido en ninguna parte, y ha decidido que nadie pueda hacerlo, que España sea un país invivible», afirmó. Para Ayuso, este clima de hostilidad responde a una hoja de ruta política diseñada desde La Moncloa.
En este contexto, la presidenta autonómica considera «imprescindible» un cambio político de rumbo, al advertir que España tiene «las horas contadas» si no se produce una alternancia que devuelva estabilidad. Subrayó que Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, «es la única oportunidad real para reconducir al país hacia la senda necesaria».
Preguntada sobre la posibilidad de que Feijóo plantee una moción de censura, Ayuso rechazó esta vía al considerar que únicamente serviría para reforzar a Pedro Sánchez en el Congreso, «el único espacio donde, mediante trampas y discursos falsos, logra en ocasiones salvar los muebles».
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
Más allá de la confrontación política, las declaraciones de Ayuso ponen de relieve uno de los debates más sensibles en España: la gestión de los flujos migratorios. La presidenta madrileña insiste en que la presión migratoria no puede convertirse en un arma política, sino en un reto de Estado que requiere consensos amplios, control en las fronteras y políticas de integración efectivas para evitar que la llegada irregular se traduzca en conflictos sociales.
En este sentido, Ayuso liga directamente el desafío migratorio con la necesidad de un nuevo proyecto político. Para ella, el actual Gobierno no solo gestiona de manera deficiente esta cuestión, sino que la utiliza con fines partidistas, lo que, a su juicio, profundiza en la polarización del país y compromete la convivencia.