Dibujo del Alcázar de Madrid
Historia
La historia del incendio del Alcázar de Madrid en la Nochebuena de 1734: el edificio que precedió al Palacio Real
El fuego se propagó rápidamente, llegando a tal magnitud que se alargó durante cuatro días e incluso fundió algunos objetos de plata por el calor
En la noche del 24 al 25 de diciembre de 1734, se declaró un gran incendio en el Real Alcázar de Madrid (un antiguo castillo medieval que la dinastía de los Austrias había reconvertido en palacio residencial), probablemente originado en el aposento del pintor de Corte Jean Ranc. Por suerte, esa noche la familia real se había desplazado al Palacio de El Pardo junto con la mayoría de los cortesanos.
El Alcázar tenía raíces en el siglo IX, cuando los árabes fundaron Mayrit, una ciudadela fortificada sobre el río Manzanares. Con la Reconquista, los cristianos transformaron la fortaleza en un alcázar real. A lo largo de los siglos, dinastías como los Trastámara, los Reyes Católicos y los Austrias lo ampliaron y embellecieron.
Felipe II lo convirtió en residencia oficial al trasladar la corte a Madrid. Felipe IV lo transformó en un museo con más de 2.000 obras de arte, incluyendo piezas de Velázquez, Rubens, Tiziano, Rafael, Brueghel y Leonardo da Vinci.
El fuego se propagó rápidamente, llegando a tal magnitud que se alargó durante cuatro días e incluso fundió algunos objetos de plata por el calor, teniendo que recoger los restos de metal (junto con piedras preciosas) en cubos. Extinguido el incendio, el edificio quedó reducido a escombros. Nada se pudo hacer por salvar el edificio, ni las 500 obras de arte que allí había.
Ilustración del Incendio de Alcázar
A pesar de que la versión oficial que señala a un posible despiste del pintor de cámara, existen ciertas teorías que hablan de que pudo ser el mismo Felipe V quien provocara el incendio del Alcázar.
Unos meses antes de que se produjera el incendio, fue el mismo monarca quien describió el Alcázar como un lugar frío, oscuro y anticuado, además de incluso llegar a contratar a un cura para exorcizarlo pensando que estaba maldito, lo que le llevó a proponer la modernización del mismo, sin éxito, ya que fue rechazado.
Además de ello, para el momento en el que se produjo el incendio, el Alcázar se encontraba casi vacío, muchas de las obras que albergaba habían sido ya trasladadas y la familia real se encontraba en el Palacio de El Pardo, aportando aún más veracidad a la idea de que el incendio pudo ser provocado.
Provocado o casual, el incendio fue devastador, se quemaron más de 500 pinturas, aunque algunas fueron salvadas por los frailes del Alcázar, que lograron salvar pinturas como la de las Meninas de Velázquez o la rendición de Brenda, que fueron lanzados por la ventana para evitar que se quemaran. Sin embargo, el edificio fue reducido a cenizas y solo se pudieron salvar piedras preciosas y metales fundidos por el calor del incendio.
Consecuencias del incendio
Cuatro años después fue el mismo Felipe V el que ordenó su reconstrucción. El nuevo edificio sería de piedra, monumental y simétrico. Así nació el Palacio Real de Madrid, con más de 3.400 estancias, más grande que Versalles y Buckingham juntos. Marcando el comienzo de la era Borbónica en España, con un Madrid más ilustrado y configurado a las preferencias del monarca.
Palacio Real de Madrid desde la Plaza de Oriente
El Palacio Real de Madrid sigue siendo la residencia oficial de los monarcas, a pesar de que ahora residan en el Palacio de la Zarzuela de Madrid, ahora, el Palacio Real, se utiliza para realizar ceremonias de Estado y actos solemnes. Además de ello, es una de las únicas residencias del jefe de Estado abiertas al público.