Policía local de Parla (Foto de archivo)
Ayuntamiento de Parla
Un policía de Parla, en huelga de hambre para que le cambien el turno y poder cuidar de sus hijos
Un agente de la Policía Local de Parla se puso la pasada semana en huelga de hambre para forzar un cambio de turno para poder ayudar a su mujer con el cuidado de sus nueve hijos menores. Sin embargo, desde el Ayuntamiento consideran que conceder ese cambio supondría un «agravio comparativo con respecto al resto de la plantilla». Algo que niega el agente, que simplemente quiere acceder a medidas de conciliación, trabajando lo mismo que el resto de sus compañeros, pero en otro horario.
El Consistorio ha manifestado en un comunicado, que el policía considera que está «plagado de falsedades», que «algunas de las medidas que solicita chocan contra los derechos del resto del personal municipal en distintas situaciones personales y familiares», por lo que el juzgado ha dado la razón al Consistorio en una primera resolución ante la denuncia del trabajador, que había pedido medidas cautelares que le fueron denegadas.
El agente, según reveló, tuvo que llevarse dos días a dos de sus hijos al trabajo, lo que le valió la apertura de un expediente disciplinario que podría resolverse con tres meses de suspensión de empleo y sueldo. «No me queda más remedio, estaré en huelga de hambre hasta que se solucione o me hospitalicen», sentenció. El agente se reunió hace cinco meses con el alcalde socialista del municipio, Ramón Jurado, que prometió cerrarle el expediente y ofrecerle soluciones, algo que no ha ocurrido.
Ante ello, el Ayuntamiento ha expresado que, «a pesar de tener días libres a su disposición para atender sus obligaciones familiares, el agente optó en varias ocasiones por acudir a su puesto de trabajo en la Jefatura de Policía Local acompañado de sus hijos menores». Un extremo que niega el policía porque, recuerda, para poder hacer uso de esos días disponibles tenía que avisarlo con 14 días de antelación y, en este caso, tuvo que llevar a los menores a la comisaría por causas sobrevenidas, que pudo demostrar.
«Aunque se le insistió que contaba, según convenio, con días disponibles para atender sus asuntos personales, desistió de su derecho, volvió a acudir con sus hijos a dependencias policiales, lo que obligó a la apertura de un expediente disciplinario al considerarse que ponía en riesgo a los menores, máxime teniendo en cuenta las especiales características de las instalaciones policiales en las que presta servicio el trabajador», afirma el Ayuntamiento.
Por otro lado, la pasada semana, el trabajador denunció que la «permuta para prestar servicio en otro municipio» que había solicitado había sido tumbada por Parla. El Consistorio, en cambio, asegura que tramitó «positiva e inmediatamente» la petición, pero que fue denegada por «el Consistorio correspondiente».
Parla asegura que «respeta y facilita a toda la plantilla municipal, entre la que se encuentran los y las agentes de Policía Local, todos los derechos amparados en la Ley y en el convenio, en materia de conciliación». «De hecho, en el servicio de Seguridad a la Ciudadanía, hay varios agentes de Policía Local que, por distintas causas, disfrutan de diversas medidas de conciliación», agrega.
«Así se ha hecho con este agente que, desde su incorporación a la Policía Local de Parla en 2024, ha podido disfrutar, y está disfrutando, de todos los permisos, de conciliación y otros, a los que tiene derecho, en igualdad con el resto de sus compañeros y compañeras, tanto de Policía como del resto de áreas municipales», han remachado fuentes municipales. Otro extremo que niega el agente, puesto que sí que ha disfrutado de sus permisos de paternidad, pero, asegura, de ni una sola medida de conciliación adicional.