Busto a Clara Campoamor en Madrid
Ayuntamiento de Madrid
Las manchas en el busto de Clara Campoamor se deben a excrementos de aves, no a una vandalización como denunció el PSOE
El Ayuntamiento de Madrid ha aclarado este lunes que las manchas oscuras aparecidas en el busto de Clara Campoamor en la plaza de Guardia de Corps no se han producido por actos vandálicos, tal y como denunció la portavoz del PSOE en el Consistorio madrileño, Reyes Maroto, sino que se deben a excrementos de aves.
Así lo han trasladado fuentes municipales a Europa Press, después de que técnicos del servicio de conservación preventiva del Área de Cultura, Turismo y Deporte hayan comprobado el estado del monumento y ejecutado una primera limpieza del mismo.
Lo que inicialmente parecía vandalismo por un líquido de color oscuro, presumiblemente pintura, en realidad se trata del deterioro provocado por los excrementos de aves sobre la pátina de bronce del busto.
Este tipo de afección, trasladan las mismas fuentes, es habitual en esculturas ubicadas al aire libre, ya que la acumulación de restos orgánicos puede alterar temporalmente el aspecto de la superficie del metal.
Tras la revisión realizada por los técnicos de conservación, el Ayuntamiento ha confirmado que la escultura no presenta signos de vandalismo. No obstante, han indicado que próximamente se llevará a cabo la intervención oportuna para asegurar su correcta conservación.
El monumento
El busto de la abogada Clara Campoamor, artífice de la consecución del voto de las mujeres, fue inaugurado el 8 de marzo de 2006 por el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, con motivo de la conmemoración de los 75 años de aprobación del sufragio femenino.
La madrugada del 28 de julio de 2016, la escultura fue robada, quedando en pie solo su pedestal. El Ayuntamiento decidió entonces reponer el busto robado y encomendó su ejecución al mismo mismo artista que realizó la escultura original en 2006, el escultor vasco Lucas Alcalde.
Nacida en Madrid en 1888, Campoamor fue una de las pioneras de la militancia feminista en España. En 1924 se licenció en Derecho por la Universidad de Madrid. Con la llegada de la Segunda República en 1931 obtuvo un escaño de diputada por Madrid en las listas del Partido Liberal. Formó parte de la Comisión Constitucional que aprobó el artículo 36, que reconocía por primera vez el derecho de voto a las mujeres; introdujo en el Parlamento la Ley de Derechos del Niño, además de participar en la elaboración y defensa de la Ley del Divorcio.