La copia de la Sábana Santa de Torres de la Alameda
Semana Santa
La reliquia que salió indemne de un incendio en la Guerra Civil y puede verse en Madrid en Semana Santa
El municipio de Torres de la Alameda expone esta copia de la Sábana Santa de Turín, que estuvo en contacto con la original
El pequeño municipio de Torres de la Alameda, situado a 41 kilómetros de la capital y con menos de 8.000 habitantes, esconde un tesoro que únicamente puede verse tres días al año. Se trata de una copia de la Sábana Santa de Turín de 1620 que estuvo en contacto con la original.
Esta reliquia de contacto se guarda en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora y se expone en la ermita de la Soledad cada jueves, viernes y sábado santos. Su llegada a esta localidad madrileña es todo un misterio, aunque la teoría más extendida apunta a que en el siglo XVII un confesor de la reina la recibe como un regalo y la lleva a su pueblo antes de volver a su convento en Cuenca. En el camino hacia allá, la deja y desde entonces está allí. Es la teoría más extendida, aunque de momento no es demostrable, tal y como recuerda el feligrés Andrés Figueroa Seco.
Este conocedor de la historia de la reliquia aseguró a la Diócesis de Alcalá de Henares, a la que pertenece Torres de la Alameda, que la copia de la Sábana Santa de Turín está certificada. «Hay muchas copias que tienen escrito el texto de cuándo se pone en contacto con la Sábana Santa de Turín. Esta es una de ellas. Además, es particular porque es un texto que está en castellano y la fecha en que se pone en contacto es el 3 de mayo de 1620, que era en torno a la celebración de la Exaltación de la Santa Cruz», ahonda.
«La de Torres de la Alameda es una de las copias más fieles que hay. Muy parecida, tanto en el aspecto, en la tela, la realización, pero no es exactamente igual. Es una copia que hace un pintor a mano alzada al lado de la Sábana Santa», afirma Figueroa.
La copia de la Sábana Santa de Torres de la Alameda
Uno de los episodios más increíbles que ha vivido esta reliquia ocurrió durante la Guerra Civil. Tal y como relata este feligrés, la familia del sacerdote del pueblo se la llevó a un basurero para esconderla durante la contienda. La tradición cuenta que ese basurero ardió, pero la copia de la Sábana Santa salió indemne de las llamas.
La exposición de la Sábana Santa al público se realiza los tres días mencionados entre las once de la mañana y la una y media de la tarde. «Intentamos que sea una exposición más o menos didáctica. Ponemos carteles que explican cómo eran los sepulcros en tiempo de Jesús, por qué una tela tan grande para envolver un cuerpo. Intentamos explicar también otras copias de la Sábana Santa que hay. Se ha hecho un audiovisual donde va contando todo lo que es la Pasión con las marcas que se ven también en la Sábana Santa. Y por supuesto, la pieza central es la propia copia de la Sábana Santa que exponemos», resumen Figueroa.