La EMT utiliza simuladores para preparar a los conductores del futuro
Madrid
Así se forman los nuevos conductores de la EMT: tráfico, lluvia virtual y peatones imprevisibles
La Empresa Municipal de Transportes ha consolidado el uso de todo tipo de nuevas tecnologías para preparar a su plantilla
Los conductores de los autobuses de una gran ciudad como lo es Madrid deben estar preparados para todo. Tráfico denso, peatones imprevisibles, ciclistas, condiciones meteorológicas adversas o frenadas de emergencia son algunos de los escenarios que se encontrarán inevitablemente durante su jornada laboral. Por ello, es necesario estar bien preparado de cara a asumir una responsabilidad de estas características.
La formación de los conductores está a cargo de la La Empresa Municipal de Transportes (EMT) del Ayuntamiento de Madrid, que ha consolidado ya el uso de todo tipo de nuevas tecnologías para preparar a su plantilla. En este sentido, los aspirantes cuentan con varias herramientas para prepararse de cara al escenario real que se toparán en la gran ciudad, pero hay una que destaca especialmente.
Esta se trata de un simulador que recrea las condiciones adversas que enfrenta un conductor real. El equipo formativo consta de hasta cuatro cabinas que reproducen con total exactitud el habitáculo de un autobús real. Mediante el software, el conductor se mueve por una ciudad virtual muy parecida a la capital de España, adaptándose tanto a los modelos estándar de doce metros como a los articulados de dieciocho que operan actualmente en la flota municipal.
Por otro lado, cabe destacar que esta herramienta se ha actualizado recientemente con varias mejoras, entre las que destaca la incorporación de más de seis kilómetros de carril bici virtual, con bicicletas que interactúan en tiempo real con el autobús y el resto del tráfico.
El uso de estos simuladores no solo ayuda a los conductores a desarrollar sus habilidades, sino que si implantación reduce el consumo de combustible, limita el desgaste de los vehículos y disminuye las emisiones contaminantes. Asimismo, también garantiza una enseñanza igual para todos y una evaluación objetiva a los aspirantes.
El proceso de selección
Por estas cabinas han pasado ya más de 6.600 conductores (más de 2.200 en los últimos años), incluidos los 78 que actualmente completan su formación. Sin embargo, antes de llegar a este punto, los aspirantes deben avanzar en un proceso selectivo formado por pruebas teóricas y, posteriormente, un examen práctico de conducción. El último paso es participar en un programa intensivo de cinco semanas en el que se completan hasta 175 horas de formación, terminando con pruebas de conducción en las que se incorporan pasajeros reales en la recta final del proceso.