Familiares y amigos guardan un minuto de silencio este viernes en la Plaza España del Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada
El crimen de Villanueva de la Cañada: los momentos previos, el arma desaparecida y las incógnitas del caso
Una de las principales incógnitas es si existió algún altercado previo entre el presunto agresor y el menor
La muerte de David, el niño de 11 años apuñalado este jueves en el centro cultural La Despernada de Villanueva de la Cañada, sigue despertando una ola de conmoción y preguntas a un municipio que trata ahora de aclarar qué ocurrió en los minutos previos al ataque, cuál fue el desencadenante y qué grado de relación existía entre la víctima y el joven de 23 años detenido como presunto autor.
El menor, de origen rumano y vecino de Brunete, acudía como cada semana a una clase de refuerzo de inglés en el centro cultural. Según las primeras pesquisas, al término de la actividad o durante una pausa se dirigió al baño, donde fue abordado por el agresor. Fue allí donde recibió múltiples puñaladas en el cuello, el tórax y la espalda, en un ataque de extrema violencia.
La primera persona que encontró al niño fue una agente de la Policía Nacional que se encontraba fuera de servicio en el centro. Fue ella quien dio la voz de alarma al 112 tras hallar a David gravemente herido junto a los aseos. El impacto de la escena fue tal que la mujer tuvo que recibir después asistencia psicológica por parte de los sanitarios del Summa 112 desplazados al lugar.
Los equipos de emergencia llegaron poco después y encontraron al menor en estado crítico, con bajo nivel de consciencia pero aún con respiración espontánea. Durante las maniobras de estabilización, David entró en parada cardiorrespiratoria, que los sanitarios lograron revertir, estabilizarle y trasladarle en helicóptero al Hospital 12 de Octubre. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, el niño terminó falleciendo horas después.
La investigación se centra ahora en reconstruir con precisión cómo se produjo el ataque. Una de las principales incógnitas es si existió algún altercado previo entre el presunto agresor y el menor. Algunos testigos han apuntado a un posible rifirrafe antes de la agresión, aunque por el momento esta circunstancia no ha sido confirmada oficialmente por los investigadores.
Otra de las claves del caso es la relación entre víctima y detenido. Según vecinos y allegados, ambos se conocían de vista porque el arrestado, un joven de origen peruano, frecuentaba la comunidad rumana de la localidad y solía relacionarse con menores. De hecho, vecinos aseguran que acudía con frecuencia a actividades de la iglesia y celebraciones de la comunidad. Esta circunstancia refuerza la hipótesis de que no se trató de un encuentro completamente fortuito.
Vista del exterior del centro cultural La Despernada, en Villanueva de la Cañada donde fue apuñalado un niño de 11 años
El detenido, identificado como Julio B., fue arrestado horas después del crimen. Según ha trascendido, padece trastorno del espectro autista en grado 3 y actualmente permanece ingresado en la unidad de psiquiatría del hospital de Móstoles.
Mientras tanto, la Guardia Civil mantiene desplegado un amplio dispositivo para localizar el arma homicida, que el detenido habría arrojado tras huir del centro cultural. Para ello, los agentes están peinando distintos puntos del municipio con perros especializados en la detección de restos biológicos. Además, las muestras recogidas en el lugar del crimen serán remitidas al laboratorio de Criminalística, donde se analizarán huellas, restos de sangre y cualquier indicio que ayude a reconstruir la secuencia exacta del ataque.
La autopsia de David será otra pieza fundamental. Permitirá determinar el número exacto de cuchilladas, la trayectoria de las heridas, el tiempo de supervivencia y si existió ensañamiento. Todos estos elementos serán determinantes para delimitar la responsabilidad penal del presunto autor.
Mientras tanto, Villanueva de la Cañada sigue sumida en el dolor. Este viernes, decenas de vecinos, amigos y familiares se concentraron en la plaza de España para guardar un minuto de silencio en recuerdo del menor. El alcalde, Luis Manuel Partida, aseguró que se trata del día «más difícil» desde que está al frente del Ayuntamiento. La madre del niño no pudo acudir al homenaje.