Augusto Ferrer-Dalmau trabajando en una de sus obrasRedes sociales

Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo

Ferrer-Dalmau, el pintor de las grandes hazañas militares de la Historia de España al que ha premiado Ayuso

El pintor ha sido uno de los 14 condecorados este año con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo

«Soldados, vosotros podéis dejar esas mochilas porque son vuestras, pero esta Bandera es de la Patria. Yo voy a meterme con ella en las filas enemigas. ¿Permitiréis que vuestra Enseña caiga en manos del enemigo? ¿Dejaréis morir solo a vuestro general? Soldados, ¡viva la Reina!, ¡viva España!», fueron las palabras con las que el General Prim arengó a sus tropas en la batalla de Castillejos en enero de 1860.

Los españoles ganaron a los marroquíes, a pesar de que estos les superaban en número, y este enfrentamiento quedó para la Historia como una de las grandes gestas militares de España. Una de las tantas que, con su pincel, ha retratado con precisión y excelencia el pintor Augusto Ferrer-Dalmau, a quien Isabel Díaz Ayuso ha concedido una de las 14 Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo que entregará en el acto oficial por el Día de la Comunidad de Madrid que se celebrará en la Real Casa de Correos dentro de poco más de dos semanas.

El Gobierno autonómico ha decidido premiar a Ferrer-Dalmau por ser «uno de los máximos exponentes contemporáneos de la pintura histórica en España, especialmente como recreador de batallas». Una labor con la que, asegura, «ha revitalizado el interés por la historia y el patrimonio cultural».

Para Ayuso, Ferrer-Dalmau es «uno de nuestros más célebres pintores, el más importante pintor de batallas y de las grandes hazañas históricas que, además, ha creado escuela y ha vuelto a poner de moda este género insustituible y profundamente necesario». Así se expresó en octubre de 2024, cuando presidió la presentación en Alcalá de Henares de una obra del artista en la que se recrea al Cardenal Cisneros tras la toma de la ciudad de Orán, su mayor gesta militar, en 1509.

Pero María Fidalgo Casares, su biógrafa y máxima especialista, va más allá: «Es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos». Para esta doctora en Historia del Arte para pintar cuadros como los que pinta Ferrer-Dalmau hace falta «una técnica sobresaliente y un equilibrio entre rigor y sensibilidad que no se puede imitar».

«Pintar historia es una forma de honrarla, pero que la gente la haga suya, que se emocione y la viva, es el mayor reconocimiento que puede recibir un artista de mi género», manifestó Ferrer-Dalmau el pasado mes de febrero en la presentación de la gran exposición de su obra que tuvo lugar en Valladolid bajo el nombre «Imágenes de la Historia».

Sus obras recogen episodios y personajes destacados de la historia de España, desde la Batalla de Covadonga o El Cid hasta la presencia militar española en Afganistán o un retrato militar de la Princesa de Asturias. Algunas de sus obras más destacadas que pudieron verse en la ciudad castellanoleonesa hasta el pasado 8 de marzo fueron Retrato ecuestre de la reina Isabel la Católica (1475), No me dejaréis solo (1860), Los Trece de la Fama (1527) y Alférez de los Tercios Españoles (1643).

Especializado en pintura de historia y escenas bélicas, Augusto Ferrer-Dalmau es doctor honoris causa por la Universidad CEU San Pablo y miembro de, entre otras instituciones, la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos reconocimientos, como la Orden de Isabel la Católica, la Gran Cruz al Mérito Militar y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Condecoraciones a las que ahora se suma la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.