El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el Papa León XIV el lunes pasado en La Moncloa
Visita Papa León XIV a España
Un séquito de 14 ministros acompaña a Sánchez a la misa del Papa en Barcelona mientras que a la de Madrid sólo acudió uno
El pasado domingo más de 1,3 millones de personas abarrotaron el Paseo de la Castellana de Madrid para escuchar la misa oficiada por el Papa León XIV desde la Plaza de Cibeles. La cita más multitudinaria prevista en todo el viaje apostólico del Santo Padre a la que, sin embargo, tan sólo acudió un representante del Consejo de Ministros de Pedro Sánchez, la ministra de Educación, Milagros Tolón.
Por el contrario, este miércoles a la misa que el Pontífice va a oficiar en la Basílica de la Sagrada Familia con motivo del centenario de la muerte de Gaudí, y a la bendición de la Torre de Jesucristo, van a acudir, además del presidente del Gobierno -que prefirió irse a un festival de música en la Ciudad Condal que ir a la eucaristía de Cibeles-, un séquito de catorce ministros.
Así, acudirán a la Santa Misa, a la que también asistirán los Reyes, Felipe VI y Letizia, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares; el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro de Hacienda, Arcadi España; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant y la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
Todos ellos han optado por trasladarse hasta Barcelona, en lugar de asistir a la misa en Madrid, donde todos ellos residen por sus respectivas obligaciones en el seno del Gobierno de España, que opera desde su capital, Madrid.
Un gesto que, para la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que sí acudió a Cibeles, así como a una amplia mayoría de los actos protagonizados por el Santo Padre en la capital, significa «dar la espalda a los católicos». Una espalda que, parece, el Gobierno da menos a los católicos catalanes.