Skyline de Madrid en abril de 2020
Comunidad de Madrid
Los barrios de Madrid que más han cambiado en los últimos 20 años
De Valdebebas a El Cañaveral, pasando por Las Tablas, Sanchinarro, Tetuán, Carabanchel, Arganzuela, Usera y Lavapiés
Madrid es hoy una ciudad muy diferente a la que existía a comienzos del siglo XXI. El crecimiento de la población, el desarrollo de nuevas infraestructuras, la construcción de miles de viviendas y la transformación económica de la capital han modificado profundamente numerosos barrios.
Uno de los ejemplos más evidentes es Valdebebas. A principios de los 2000, el terreno donde hoy se levantan miles de viviendas era una gran extensión sin urbanizar situada entre el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y la M-40. El desarrollo comenzó de forma progresiva y terminó convirtiéndose en uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de la capital. Actualmente, el barrio cuenta con modernos edificios residenciales, centros educativos, instalaciones deportivas y amplias zonas verdes. Entre ellas destaca el Parque Forestal Felipe VI, uno de los espacios naturales más grandes de Madrid. La instalación de la Ciudad Real Madrid también contribuyó a impulsar el crecimiento de la zona y a convertirla en un nuevo foco de actividad en el norte de la ciudad.
Parque Forestal de Valdebebas - Felipe VI
Muy cerca se encuentra Sanchinarro, otro de los barrios que mejor refleja la expansión urbana madrileña de las últimas décadas. A comienzos de siglo, gran parte de sus calles todavía estaban en construcción. Hoy alberga a decenas de miles de vecinos y dispone de una amplia red de servicios. La llegada del Metro Ligero, la apertura de colegios, centros de salud y grandes superficies comerciales favorecieron una rápida consolidación. Su crecimiento estuvo ligado a la demanda de vivienda de familias jóvenes que buscaban residir en zonas de nueva construcción sin abandonar la capital.
Las Tablas comparte una historia similar. Lo que en los primeros años del siglo era una gran área en desarrollo se ha convertido en uno de los principales núcleos residenciales y empresariales de Madrid. La instalación de importantes empresas tecnológicas y financieras en sus alrededores impulsó la creación de empleo y atrajo a nuevos residentes. El barrio se caracteriza por sus amplias avenidas, sus edificios de reciente construcción y una importante presencia de espacios verdes. Su evolución refleja el crecimiento económico que experimentó Madrid durante las primeras décadas del siglo XXI.
Pero no todos los cambios se han producido en barrios de nueva creación. Algunas de las transformaciones más visibles han tenido lugar en zonas históricas de la ciudad. Es el caso de Tetuán. Este distrito, tradicionalmente asociado a clases trabajadoras y a una importante presencia de población inmigrante, ha experimentado una notable renovación urbana. La cercanía al distrito financiero de AZCA y al Paseo de la Castellana ha favorecido la rehabilitación de edificios y la llegada de nuevas promociones inmobiliarias. Además, muchos locales comerciales han cambiado de actividad y se han adaptado a las nuevas demandas de los residentes. Aunque mantiene buena parte de su identidad tradicional, el aspecto de muchas calles es hoy muy distinto al que presentaban hace veinte años.
Otro barrio que ha vivido una transformación especialmente significativa es Usera. Históricamente vinculado a la clase trabajadora, este distrito se ha convertido en uno de los mayores referentes de la diversidad cultural de Madrid. La consolidación de una importante comunidad china transformó por completo algunas zonas del barrio. Restaurantes, supermercados especializados, centros culturales y negocios vinculados a esta comunidad han cambiado el paisaje urbano. El distrito se ha convertido además en el principal escenario de las celebraciones del Año Nuevo Chino en Madrid, un evento que cada año atrae a miles de visitantes. A ello se suman diferentes proyectos de mejora urbana impulsados por el Ayuntamiento que han contribuido a modernizar el entorno.
La transformación de Arganzuela está estrechamente ligada a una de las obras públicas más importantes realizadas en Madrid durante este siglo. El soterramiento de parte de la M-30 permitió la creación de Madrid Río, un proyecto que cambió radicalmente la relación de la ciudad con el río Manzanares. Donde antes circulaban miles de vehículos cada día, hoy existen parques, zonas deportivas, áreas infantiles y kilómetros de paseos peatonales. Barrios como Imperial, Acacias, Delicias o Legazpi se beneficiaron directamente de esta actuación. La mejora del entorno también favoreció la apertura de nuevos comercios y el aumento del atractivo residencial de la zona.
Lavapiés representa otro ejemplo de transformación urbana. Conocido históricamente por su diversidad social y cultural, el barrio ha experimentado importantes cambios durante las últimas dos décadas. La rehabilitación de numerosos edificios, la apertura de espacios culturales y la llegada de nuevos negocios han modificado parte de su imagen tradicional. Actualmente, es uno de los barrios más multiculturales de España y uno de los principales focos de actividad cultural de Madrid. En sus calles conviven residentes de decenas de nacionalidades diferentes, lo que ha convertido a Lavapiés en un símbolo de la diversidad madrileña.
Una pareja pasea a un perro por el madrileño barrio de Lavapiés
Carabanchel también ha vivido una evolución destacada. La desaparición de la antigua cárcel de Carabanchel en 2008 marcó un antes y un después para el distrito. A partir de entonces se desarrollaron nuevos proyectos urbanísticos y mejoraron algunas infraestructuras. Además, durante los últimos años se ha consolidado como uno de los principales centros artísticos emergentes de Madrid. Numerosos artistas han instalado sus estudios y talleres en antiguas naves industriales, favoreciendo la aparición de galerías y espacios culturales que han revitalizado determinadas zonas del distrito.
Más recientemente, El Cañaveral se ha convertido en uno de los símbolos del crecimiento de la ciudad hacia el este. Este nuevo desarrollo residencial, integrado en el distrito de Vicálvaro, apenas existía hace una década. Miles de viviendas han sido construidas en los últimos años y continúan llegando nuevos vecinos. La apertura de servicios públicos, comercios y equipamientos acompaña un crecimiento que todavía continúa.