Maricarmen atiende a los medios de comunicación durante una concentración bajo el lema ‘Maricarmen se queda’
Sucesos
Ejecutado en Madrid el desahucio de Maricarmen, la anciana de 87 años
Sobre las nueve de la mañana ha llegado la comisión judicial encargada del lanzamiento a las puertas de la vivienda
La comisión judicial ha ejecutado este miércoles el desahucio de Maricarmen, la vecina del distrito de Retiro que residía desde hace 70 años en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, donde se han congregado en las últimas horas cientos de personas para arropar a esta mujer de 87 años.
Sanitarios del Samur han sacado a Maricarmen del edificio en camilla entre gritos de las personas concentradas en la calle. La mujer ha sido introducida posteriormente en una ambulancia, que la ha trasladado del lugar.
Por su parte, la Policía estableció un perímetro de seguridad en torno al edificio con decenas de agentes y cerca de una decena de vehículos, además de efectivos de Samur Social. Una línea policial han impedido el acceso a la zona.
En un primer momento, los agentes tampoco han permitido a los medios de comunicación entrar en el interior del cordón. Fuentes del Ministerio del Interior han explicado que, ante la afluencia de personas, se había priorizado la seguridad, incluida la prensa, y que el jefe superior de Policía trasladó al mando del dispositivo que los periodistas pudieran trabajar dentro del perímetro.
Por su parte, la Delegación del Gobierno se ha desmarcado del operativo y ha señalado que la Policía ha actuado bajo mandato de la comisión judicial. También ha asegurado que no dio «ninguna instrucción» para impedir la cobertura informativa y ha expresado su oposición al desahucio.
Tensión e intento de frenar el desahucio
La comisión judicial ha llegado a las 9.30 horas. Durante las horas posteriores se han producido momentos de tensión y empujones, seguidos de una situación de «calma tensa» y enfrentamientos puntuales que han desembocado en alguna carga policial. Los agentes han comenzado después a retirar a las personas que permanecían sentadas pacíficamente en el portal.
Una vez despejado el acceso, los agentes han comenzado a golpear la puerta de entrada al edificio con el objetivo de abrirla y acceder al inmueble, donde permanecían activistas del Sindicato de Inquilinas que se quedaron con Maricarmen por la noche.
Cuatro intentos de desahucio
El padre de Maricarmen firmó en 1956 el contrato de arrendamiento del domicilio. Tras su fallecimiento, el contrato se subrogó primero en su esposa y posteriormente en su hija.
Maricarmen mantuvo durante cerca de dos décadas las condiciones de ese contrato de renta antigua, con una mensualidad actualizada cada año conforme al IPC y otros gastos, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
La mujer, que tiene reconocida una discapacidad del 50 %, obtuvo una sentencia favorable en primera instancia, aunque el Tribunal Supremo terminó fallando a favor del inversor.
Este era su cuarto intento de desahucio desde que la propiedad del edificio pasó en 2018 a Urbagestión, empresa que, según denuncian los colectivos que apoyan a Maricarmen, trató de incrementar su alquiler un 275 %.