Hospital Ramón y Cajal
Sanidad
Los jefes de servicio del Ramón y Cajal firman un comunicado conjunto para defender la gestión de sus listas de espera
Los Jefes de los Servicios Quirúrgicos y Anestesiología del Hospital Ramón y Cajal han firmado con comunicado conjunto en el que respaldan la buena praxis y los criterios exclusivamente clínicos y asistenciales que rigen la gestión de las listas de espera quirúrgicas.
Los facultativos se han pronunciado así después de que la semana pasada se originara una polémica a raíz de que un cirujano denunciara una supuesta manipulación de las listas de espera quirúrgicas del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del centro por parte de dos jefes médicos. Un extremo que han negado desde la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y han acusado al denunciante de ser él mismo el que modificó la prioridad de los pacientes en sus listas de espera para «trabajar menos».
Así las cosas, los médicos han querido trasladar en el citado comunicado un mensaje de «tranquilidad y confianza». «La inclusión en lista de espera quirúrgica es una decisión exclusivamente médica, adoptada por facultativos especialistas atendiendo a criterios médicos», explican.
Respecto a la asignación de prioridad a la hora de operar, han sostenido que «se establece únicamente en función de la gravedad de la patología, el riesgo de deterioro de la salud del paciente y las necesidades asistenciales derivadas de su situación clínica».
En este sentido, han recordado que los jefes de servicio son los responsables últimos de la correcta aplicación de estos criterios y, por tanto, cuando detectan «que una inclusión o una asignación de prioridad no se ajusta a dichos criterios, una de nuestras obligaciones es revisar y en su caso modificar esa clasificación con el objetivo de garantizar la equidad y evitar perjuicios al conjunto de pacientes que esperan una intervención quirúrgica».
Por último, los firmantes han subrayado su «firme compromiso» con una asistencia sanitaria pública y de calidad, basada en «decisiones clínicas independientes» y orientadas «exclusivamente al bienestar de los pacientes».