El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín
El delegado del Gobierno acusa a Almeida de negar «cualquier oportunidad a la normalidad» al no invitarle al Pleno de la Ciudad
Este lunes se celebra el debate sobre el estado de la Ciudad y el primer edil ha mantenido su ruptura institucional con el representante de Sánchez en la ciudad
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha reprochado al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, que niegue «cualquier oportunidad a la normalidad» entre ambas administraciones al no invitarle al Pleno del Estado de la Ciudad que acoge este lunes el Palacio de Cibeles.
Así lo han trasladado fuentes de Delegación que han recalcado que Martín reclamó expresamente a la Presidencia del Pleno, que ostenta Borja Fanjul, que se le cursase una invitación para acudir a «una de las citas municipales más importante del curso político de la capital».
El delegado enmarca esta ausencia de invitación en una «nueva falta de lealtad institucional» al haber impedido que el Gobierno de España esté presente en el Pleno de este lunes.
«Almeida niega cualquier oportunidad para la normalidad institucional, al dictado de la presidenta Ayuso», ha cargado Martín, quien ha afeado el número de «oportunidades perdidas por la obcecación del PP de Madrid» con la «confrontación con el Gobierno de España, al precio que haga falta».
El regidor, por su parte, ahondaba la pasada semana en sus críticas al delegado del Gobierno, con quien rompiera relación el pasado marzo a raíz de unas críticas de Martín a Ayuso en el contexto del quinto aniversario de la pandemia. A estas se sumaron las de la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, por las que suspendió relaciones con el Grupo Municipal Socialista.
El jueves pasado, Almeida afirmaba que veía «imposible» la relación con el delegado que es «ariete de la oposición contra la Comunidad y el Ayuntamiento» para «ganarse un cartel electoral» en 2027.
Lo indicaba tras recibir una carta del delegado pidiendo una reunión de la Junta Local de Seguridad en la que analizar los datos de criminalidad durante el primer semestre en la capital. El regidor dejaba claro que las relaciones del Ayuntamiento con el nivel técnico de la Delegación del Gobierno «es impecable», para apostillar que, sin embargo, que «las relaciones con el delegado del Gobierno son imposibles».
Almeida defendía que no se tiene que «aguantar institucionalmente las relaciones con una persona que llama asesinos (al PP) como consecuencia de los fallecimientos en las residencias durante la pandemia». Además afeaba que no haya tenido «la gallardía todavía de retractarse públicamente».