El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, consideró «escandaloso e injustificable» la concesión de este régimen de semilibertad a una exjefa de ETA que, según denunció, cuenta con un «historial criminal de extrema gravedad ya que fue condenada a 793 años y 8 meses de prisión y está vinculada a 14 asesinatos». El mismo régimen de semilibertad en aplicación de dicho artículo fue concedido recientemente, en febrero, al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, Txeroki, lo que también provocó las críticas de varias asociaciones de víctimas del terrorismo.