Prada ha retomado el peinado de «recién levantada»
Prada, con faldas y a lo loco
La casa milanesa abre la semana de la moda italiana del Prêt-à-Porter con tops de bikini y modelos despeinadas
Está claro que es la moda de este año que viene: las grandes casas se suman a la tendencia de «ir con los pelos de punta» y Prada lo ejemplifica como nadie. Si ya en Nueva York se apreció esta moda, especialmente en Khaite, donde Kaia Gerber lideraba el desfile y a una serie de modelos despeinadas, ahora Milán confirma «la alternativa». Pero no solo en ese sentido. Veamos.
Modelo de Prada mal peinada
Hace ya tiempo que los italianos y los franceses obligaron a Nueva York a anticipar su semana de la moda a las europeas, pues, no en vano, decían que en las más comerciales casas estadounidenses se tenía la tendencia al «copieteo» de los grandes desfiles a este lado del charco. Pero en este caso, hemos visto que los bureaux de style que «predicen» (o ya casi podríamos decir «programan») las tendencias acaban influyendo a «to’ quisqui porque to’ quisqui los compra».
Modelo con bikini negro
Así las cosas, en Prada han retomado el peinado de «recién levantada» para las modelos de toda índole, estatura y complexión. Japonesas con pelo corto y la cresta trasera de haber metido los dedos en un enchufe de 220, rubias de pelo largo con un cardado tipo estropajo, morenas con cabello encrespado de no haber usado el producto de «porque yo lo valgo». Un caso. Si esto se pone de moda, nos vamos a arreglar en un minuto corto.
Pero no es esto en lo único que recordaba el desfile de Prada al de Khaite en Nueva York, por ejemplo. En Khaite (pronúnciese «Keit» como la Middleton), Kaia Gerber - que acaba de perder a su hermano por culpa de las drogas y debe estar francamente afectada - lucía falda negra con un top de bikini blanco, una moda algo cutre, ya vista hace años, que Prada también ha recogido: están perdiendo el oremus.
Modelo de Prada
En lo que ciertamente siempre brilla Prada es en las faldas, especialmente las plisadas. Miuccia Prada es una aficionada a esta prenda y no escatima variando en materiales, formas y colores. No en vano, hace años Prada organizó una exposición de faldas en Nueva York llamada «Waist Down» (de cintura para abajo). En el caso de Prada, el desfile de faldas ha sido estelar: negras, blancas, rosas, bordadas, cuajadas de apliques y flores, rectas, con vuelo, plisadas, opacas o transparentes… un popurrí de faldas espectacular que a Prada no le cuesta trabajo porque tira de archivo.
Modelo de Prada
Por supuesto, han brillado los accesorios, de los que se encarga Bertelli, ex-marido de Miuccia y mandamás ejecutivo, que comprueba a mano y pie cada bolso y cada zapato. Los modelos retro de años 50 han dominado ambos campos: Zapatos salón y sandalias de punta fina, casi cónica, con tacones finos también de la época. Chic y refinados: casi no iban con los atuendos. Y los bolsos rígidos, de asas largas, en marrón, verde, azul.. en cuero o en pieles exóticas (que pueden ser ahora imitaciones en cuero impreso o aún seguir siendo de animales con permiso de importación en Europa).
Bolso rígido de asas largas
Prada, con sus faldas divinas y unos pelos locos de verdad, ha puesto tops de bikini a las modelos, como si de chicas de «polígono» se tratasen; en cambio, les ha colocado zapatos y bolsos de señora milanesa elegante de la Posguerra. De fondo, por cierto, lo mejor: sonaba una requeteversionada-versión de la famosa adaptación de Malcolm McLaren de Madame Butterfly, del maravilloso Puccini, que se estrenó por cierto en 1904 en el Teatro de la Scala de Milán, a unos siete kilómetros del espacio de Prada donde ha tenido lugar el desfile de la primavera próxima.