Brigitte Macron y la Reina Letizia, en el Palacio Real
Brigitte, ¡se siente!
Doña Letizia escogió de modo estelar los atuendos en la visita de Estado de los Macron a España
Emmanuel y Brigitte Macron han llegado a España y uno se pregunta para qué, teniendo en cuenta que el año que viene se resume su presidencia, aparentemente y por el momento. Pero la visita oficial de los franceses a España se lleva un zasca visual automático al haber posado junto a los reyes de España. Veamos.
La mañana de ayer, Doña Letizia rescató un estupendo vestido del fugaz retorno de Pertegaz a manos de Jorge Vázquez en 2019, un modelo con flores en relieve y lazo al cuello que le favorece y que se adaptaba a la temperatura y a la hora del día, estrenado allá por 2019. Aunque es cierto que siempre es mejor llevar un «ensamble» en los exteriores (vestido más abrigo) como hizo Brigitte Macron a su llegada, también es cierto que la francesa estaba demasiado «chiclosa» con el conjunto rosa de Vuitton, que más que de la casa parisina parece un a medida de cualquier modista de barrio.
Brigitte Macron y la Reina Letizia
Los injustificados 28.000 euros del atuendo de Brigitte Macron, muy bien combinado con zapatos de salón en color camel suave, se deslucieron en varias poses de la primera dama francesa «espatarré», nuevo adjetivo inventado hoy que utilizó para describir las poses de recién bajada del caballo que adoptó en varias instancias la invitada. Lo único que no iba con el atuendo de Doña Letizia eran los zapatos destalonados oscuros de Massimo Dutti: un modelo más claro hubiese desviado la atención directamente al preciosismo de la zona del escote del vestido.
En la cena de gala, fue el acabose. La Macron se lo había currado, como siempre, y lució espectacular con un vestido de Vuitton blanco y plata que marcaba su aumentada frutería. Pensó, «je vais cartonner» (en español algo así como, hoy doy el golpe). Y así hubiera sido. Pero no sabía que Doña Letizia no es manca y se la tenía preparada. ¡Y Zasca!: apareció con un vestido maravilloso, el mejor que ha llevado nunca, muy de Hollywood, más que de Carolina Herrera, impecablemente ajustado y equilibrado.
Los Reyes Felipe y Letizia con el matrimonio Macron
En Carolina Herrera, donde no han dudado vetarme del mismo modo que Lagerfeld vetó en los desfiles de Chanel a algunas las críticas de moda más independientes del planeta, tomaron la idea de los vestidos capa de Tom Ford, luego replicados por Stella McCartney y Ralph Lauren. Dejaron las mangas laterales largas con caída y la figura limpia. Pero el gran éxito fueron el color, un azul lila limpio y favorecedor, la textura de la tela, de gran caída y ligereza, y el delicadísimo escote de corte floral sobre tul transparente.
Así las cosas, está claro que la guerra esta ganada contra los franceses, al menos en esta ocasión, por más que (o quizás por ello) Doña Letizia escogiese la discreta tiara floral que tanto le gusta y favorece, para no colocarse la de Cartier y dejar a Brigitte de plebeya republicana con casco rubio. Veamos como sigue este asalto. Viva España.