En la capital de Asturias el diario británico destaca dos productos emblemáticos, el queso de Cabrales, azul, cremoso y envejecido en las cuevas de los Picos de Europa, y la sidra como la bebida perfecta para acompañarlo. Para sus lectores apunta que, a diferencia de la mayoría de las sidras del Reino Unido, la asturiana es ácida y plana, y se vierte desde grandes alturas para airearla antes de beberla, una floritura que se admira mejor en las sidrerías de Oviedo, «donde no tienes que preocuparte por salpicarte con ella».