Celebración del Año Nuevo en el "skyline" de Dubái

Celebración del Año Nuevo en el «skyline» de DubáiGetty Images

La Nochevieja más cara del mundo: 500.000 dólares por cada minuto de fuegos artificiales

Conciertos de estrellas, presencia de megayates, cenas en las alturas, fiestas en «beach clubs» y millones de euros en fuegos artificiales para despedir el año a lo grande en Dubái

No hace falta recurrir al champán francés ni al caviar iraní para entender lo que es la Nochevieja en Dubái. Basta con una hamburguesa. Una simple hamburguesa en la terraza de un establecimiento de una cadena de comida rápida, en pleno Downtown, puede costar esa noche lo que un buen hotel en otra ciudad del mundo.

La clave es que la mesa tenga el ángulo correcto hacia el Burj Khalifa. No se paga la carne, se paga la vista. Una curiosa manera de reescribir la célebre frase de Josep Pla: el paisaje en el plato. Solo que este paisaje es muy distinto al que describía el escritor catalán. Aquí está hecho del edificio más alto del mundo y del despliegue pirotécnico más fastuoso del planeta para despedir la última noche del año.

Un despliegue único

Fuegos artificiales de año nuevo en la torre Burj Khalifa

Fuegos artificiales de año nuevo en la torre Burj KhalifaGetty Images/Naufal MQ

La zona que rodea al Burj Khalifa es una de las tres que concentran mayor demanda cada 31 de diciembre en Dubái. Da igual que uno tenga la reserva en un lujoso local de la zona o en una sencilla mesa en una terraza de un fast food bajo el edificio. Para acceder al área es necesario disponer de un código QR que llega cuando se confirma la reserva. Es la forma de mantener el flujo bajo control, evitar aglomeraciones en el punto neurálgico de una ciudad que presume de seguridad y que esa noche está en el punto de mira del mundo principalmente por su inigualable despliegue de espectáculos pirotécnicos.

Se estima un presupuesto aproximado de unos 20 millones de dólares en fuegos artificiales y espectáculos de luces en la ciudad (Sídney se gasta unos 4 millones y Londres y Río unos 5)

Las cifras son de vértigo. Se estima un presupuesto aproximado de unos 20 millones de dólares en fuegos artificiales y espectáculos de luces en la ciudad (Sídney se gasta unos 4 millones y Londres y Río unos 5). Solo el Burj Khalifa destina 8 millones de dólares para su espectáculo de fuegos y luces, a razón de 500.000 dólares por minuto de pirotecnia. El propio edificio dispara parte de la pirotecnia desde su fachada y eso obliga a recurrir a lo que aquí llaman fuegos fríos, compuestos de baja temperatura pensados para no dañar una estructura de vidrio y aluminio que no admite errores. Esta complejidad técnica, a diferencia de lo que ocurre en Sídney o Río, es uno de los motivos por los que esta es, literalmente, una de las noches más caras del planeta.

Vistas y menús especiales

The Lana, de Dorchester Collection, ha sabido posicionarse rápido como uno de los grandes miradores de la ciudad.

The Lana, de Dorchester Collection, ha sabido posicionarse rápido como uno de los grandes miradores de la ciudad.Getty Images

Pero lo que ocurre alrededor del edificio más alto del mundo es solo la pista principal de este monumental circo efímero de pólvora y luces que cuenta con cuarenta puntos de fuegos artificiales repartidos en diferentes zonas de la ciudad. Las cenas más codiciadas en la última noche del año son las que se abren a este Downtown y su órbita de rascacielos y terrazas. Aquí entran en juego los hoteles de lujo que ofrecen sus espectaculares rooftops para contemplar el espectáculo mientras se saborean delicias llegadas de todo el mundo, cocinadas por los mejores chefs.

El menú de Nochevieja de Jara, el restaurante de Martín Berasategui, ronda los 1.250 euros por persona

Es el caso de The Lana, de Dorchester Collection, que ha sabido posicionarse rápido como uno de los grandes miradores de la ciudad. Entre sus mesas más codiciadas está Jara, el restaurante de Martín Berasategui, con un menú para esta Nochevieja que ronda los 1.250 euros por persona y que reúne algunos de los platos más reconocibles del chef, como su legendario milhojas de foie. El restaurante se abre como pocos lugares en Dubai al espectacular y futurista skyline presidido por la delgada silueta del Burj Khalifa. Sin duda, un lugar único para saborear vieiras a la parrilla y carabineros llegados horas antes desde el Cantábrico.

Lugares muy solicitados

El lujoso Mandarin Oriental Downtown estrena su primera Navidad

El lujoso Mandarin Oriental Downtown estrena su primera Navidadmandarinoriental.com

Con vistas igualmente de quitar el hipo, estrena su primera Navidad el lujoso Mandarin Oriental Downtown, en la flamante Torre Wasi, de más de 300 metros y forma curvada. Abrió sus puertas hace tan solo un mes como nuevo hito de lujo de la zona y se estrena esta Nochevieja reivindicando sus orígenes asiáticos. Su restaurante Yù & Mì propone un Golden Era Celebration inspirado en el Hong Kong de los años 60, con aire de club nocturno, glamour cinematográfico y cocina cantonesa y sichuanesa. El código de vestimenta es Modern Oriental Glamour, sedas, tonos intensos y siluetas de inspiración vintage.

Unos pisos más arriba, concretamente en la planta 61, se encuentra otro de los emplazamientos más solicitados y con mejores vistas a todo este cielo con estallidos de color. Se trata de Billionaire Dubai, con cena espectáculo y una fiesta posterior que promete ser una de las más memorables.

Escenarios icónicos

Hotel Atlantis en la isla Palm Jumeirah

Hotel Atlantis en la isla Palm JumeirahGetty Images

El segundo gran foco de la noche es el veterano Atlantis The Palm, uno de los escenarios más icónicos, que apuesta por la gala total, concierto y fiesta posterior. Organiza sus propios fuegos artificiales, reconocibles con la silueta del hotel, y aquí los precios se disparan. En la parte más alta del menú aparece la VIP Sky Suite: una mesa privada con vistas directas al escenario y a los fuegos artificiales, mayordomo y menú de firmas gastronómicas internacionales. Incluye también acceso a zonas reservadas para ver la actuación estelar, que este año protagoniza el grupo norteamericano Maroon 5. Parte de unos 50.000 euros por mesa, la opción más cara de la Nochevieja en Dubái. Tendríamos, además, el alojamiento. En estas fechas, el hotel suele exigir estancia mínima de tres noches y, según la categoría elegida, el total puede escalar hasta cifras cercanas a 40.000 euros en los paquetes más altos.

La nueva joya de la corona

Hotel Jumeirah Marsa Al Arab

Hotel Jumeirah Marsa Al ArabGetty Images

El tercer gran escenario es Jumeirah Beach, con el Burj Al Arab como telón de fondo y el clima como aliado. Aquí la Nochevieja se vive al aire libre, entre beach clubs, terrazas sobre la arena y hoteles que aprovechan su emplazamiento junto al mar. Este año, el debutante más solicitado de la zona es sin duda el flamante hotel Jumeirah Marsa Al Arab, con silueta de yate y posición perfecta frente al icónico Burj Al Arab. La nueva joya de la corona, la dirección del momento en Dubái, ha decidido tirar la casa por la ventana y rápidamente cubrió reserva en sus múltiples restaurantes y terrazas. Las mesas situadas frente al Burj Al Arab alcanzan los 2.500 euros y se exige etiqueta de gala.

Fiestas privadas en megayates

Bvlgari Yacht Club

Bvlgari Yacht Clubbulgarihotels.com

En paralelo a lo que sucede en tierra firme o en islas artificiales, existe otra Dubái, la que se mueve en el agua. La Nochevieja también se compra en forma de cubierta, proa y amarre. Megayates, fiestas privadas a bordo y clubes náuticos forman parte esencial del menú, en una ciudad donde la marina es casi una extensión natural del lujo. Incluso algunos cruceros que estos días recorren el Golfo Arábigo hacen escala y convierten la última noche del año en una fiesta flotante. Entre las opciones más refinadas está la gala del Bvlgari Yacht Club, en su isla, con cena de inspiración italiana y un toque dolce vita.

En muy poco tiempo Dubái ha logrado desplazar en el imaginario de la Nochevieja a clásicos como Sídney, Londres, Nueva York o Río de Janeiro

En conjunto, el resultado es un ambiente especialmente cosmopolita, alimentado por el enorme número de expatriados y por la capacidad de Dubái para diseñar una oferta a medida según públicos muy distintos: asiáticos, indios, eslavos, europeos, Oriente Medio, estrellas del fútbol o de Bollywood. Algunos lo viven en clave pública, otros con total discreción.

Y por eso no parece exagerado afirmar que Dubái no solo compite por ser la ciudad que más gasta en fuegos artificiales. Compite por ser la que mejor empaqueta una noche entera para un público global. En muy poco tiempo ha logrado desplazar en el imaginario de la Nochevieja a clásicos como Sídney, Londres, Nueva York o Río de Janeiro, y, de paso, ha demostrado que ya no es solo un lugar para ir de compras a sus gigantescos malls. Dubái suma y sigue y, a la postre, sus 8 millones gastados en unos 20 minutos de fuegos artificiales se diría que son una buena inversión.

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