El monasterio donde descansan reyes y nobles de la Corona de Aragón.

El monasterio de Cataluña donde descansan reyes y nobles de la Corona de Aragón.Getty Images/Cristian Baitg Schreiweis

El espectacular monasterio medieval en un bonito pueblo de Cataluña donde descansan los reyes de Aragón

Pocas escapadas en España permiten combinar, en tan poco espacio, un espectacular monumento Patrimonio de la Humanidad con un pueblo medieval lleno de encanto junto a un entorno natural privilegiado

Fue en el primer tercio del siglo XII cuando se produce un acontecimiento muy importante en la historia de Aragón y de Cataluña. Concretamente el 11 de agosto de 1137 se firman las capitulaciones matrimoniales entre Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, y Petronila de Aragón, «la reina niña», que entonces solo contaba un año de edad. Con el matrimonio entre ambos, trece años después, se crea la Corona de Aragón.

La fundación del monasterio coincide en el tiempo con la creación de la Corona de Aragón

Este acontecimiento coincide en el tiempo con la fundación de uno de los monasterios más importantes e impresionantes de España, prototipo de abadía cisterciense, que fue impulsado por el citado Ramón Berenguer IV: el Monasterio de Poblet.

Símbolo de la Corona de Aragón

Claustro del Monasterio de Poblet

Claustro del Real Monasterio de Poblet.Getty Images/Steve Allen

Rodeado de bosques y viñedos en el corazón de la comarca catalana de la Cuenca de Barberá, en el término municipal de Vimbodí y Poblet (Tarragona), el Real Monasterio de Poblet no es solo un prodigio de la arquitectura cisterciense medieval, sino que es un símbolo de la Corona de Aragón. Porque es aquí donde Pedro IV el Ceremonioso mandó crear el panteón real y nobiliario de la Corona de Aragón (Alfonso II el Casto y Jaime I el Conquistador ya estaban enterrados allí), en el que llegó a haber hasta 16 yacentes, lo que consolidó a Poblet como el principal lugar de enterramiento de la dinastía.

A los pies del monasterio se encuentra el pequeño y encantador pueblo de Vimbodí y Poblet, que completa la escapada

Visitar este lugar es un viaje a nuestra historia, a una España donde el poder político, religioso y cultural se entrelazaban en torno a estos grandes cenobios. A los pies del monasterio se encuentra el pequeño y encantador pueblo de Vimbodí y Poblet, que completa la escapada con su sabor rural, calles tranquilas y tradiciones artesanas.

Patrimonio de la Humanidad

Bonita vista del Monasterio de Poblet.

Bonita vista del Monasterio de Poblet.Getty Images

Tras su fundación en 1150, el monasterio fue impulsado por Ramón Berenguer IV y pronto se convirtió en el centro espiritual y político más importante de la Corona de Aragón. Su monumental conjunto, que incluye murallas, iglesias, claustros, palacios, bodegas y hasta un hospital medieval, forma parte de la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Su iglesia abacial impresiona por la sobriedad y fuerza de las líneas cistercienses. El claustro, con sus capiteles labrados y la fuente central, invita al recogimiento, mientras que la sala capitular o el palacio abacial recuerdan el poder que llegó a concentrar esta abadía.

Donde reposan reyes y reinas

Tumba Real en el monasterio de Poblet

Tumba Real en el monasterio de Poblet.Getty Images/iStockphoto

Como panteón real de la Corona de Aragón, aquí reposan soberanos tan relevantes como Jaime I el Conquistador, Pedro IV el Ceremonioso o Juan I, junto a varias reinas consortes y nobles de la dinastía. Sus sepulcros, alineados en la nave central, fueron diseñados en el siglo XIV y restaurados siglos después, configurando un espacio solemne que subraya la importancia del cenobio en la historia peninsular.

Sepulcro de nobles en el monasterio de Poblet.

Sepulcro de nobles en el monasterio de Poblet.Getty Images/iStockphoto

Este carácter de «mausoleo de reyes» convierte a Poblet en un lugar único, comparable al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en Castilla, pero con un aire distinto: aquí predomina la sobriedad monástica, la piedra desnuda y el silencio.

Un pueblo con encanto

Vimbodí y Poblet.

Vimbodí y Poblet.Josep Renalias

La visita se completa en el vecino Vimbodí y Poblet, un pequeño pueblo medieval que conserva el ritmo tranquilo de la vida rural. Sus calles estrechas, casas de piedra y plazas invitan al paseo sin prisa. La localidad es famosa por su tradición vidriera, que todavía se mantiene viva en el Museo del Vidrio, donde se pueden ver demostraciones de soplado en directo.

La localidad de Vimbodí y Poblet es famosa por su tradición vidriera, que se mantiene viva en el Museo del Vidrio

El entorno natural también juega un papel importante en esta escapada. A pocos kilómetros se extiende el Paraje Natural de Poblet, una zona boscosa ideal para hacer rutas de senderismo. Y además de patrimonio, paisaje y encanto rural, en esta zona la gastronomía es otro de sus puntos fuertes, donde reinan los vinos de la Denominación de Origen Conca de Barberà y platos de la cocina catalana tradicional.

Cómo organizar la visita

Fuente de abluciones del monasterio de Poblet.

Fuente de abluciones del monasterio de Poblet.Getty Images

El Real Monasterio de Poblet se encuentra a poco más de una hora en coche desde Barcelona o Tarragona. Abre todos los días con visitas guiadas y además cuenta con hospedería, donde es posible pernoctar en el mismo recinto monástico, en habitaciones sencillas pero cálidas. Una experiencia sobria y auténtica para quienes buscan calma y espiritualidad.

Muchos viajeros aprovechan para enlazar esta visita con la Ruta del Císter, que une Poblet con otros dos impresionantes monasterios cistercienses: Santes Creus y Vallbona de les Monges, conformando un triángulo cultural de primer nivel.

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