Torre de la iglesia medieval en el casco antiguo del pueblo.
Uno de los pueblos medievales más bonitos de Zaragoza, con una joya del Románico y un castillo medieval
Ubicado en el corazón de un hermoso valle, sorprende por sus preciosas calles, por su castillo medieval y por albergar un impresionante retablo gótico de Blasco de Grañén
La Comunidad de Aragón es especialista en albergar localidades sorprendentes, como si fuera casi imposible poder descubrir en una vida todos los atractivos turísticos que alberga. Una de sus sorpresas más desconocidas es quizá esta pequeña localidad situada en el valle del Jiloca, a unos 20 kilómetros de Daroca, una de las ciudades más bellas de la provincia de Zaragoza y de Aragón.
Esta pequeña localidad en el valle del Jiloca es otra de las agradables sorpresas que brinda el turismo rural en Aragón
Es en esta provincia donde encontraremos Anento, localidad que forma parte del club de Los Pueblos más Bonitos de España. La experiencia ya es bonita poco antes de llegar al pueblo, cuando al visitante le envuelve y le relaja un precioso valle rebosante de naturaleza que alberga el Aguallueve, un espectacular manantial con paredes de piedra y musgo que esconde pequeñas grutas en su interior. Pasear por este paraje único en un sencillo recorrido de menos de una hora es ideal como plan para hacer en familia.
Obra maestra y centenaria
Retablo gótico de la iglesia de San Blas.
Pero no es solo naturaleza lo que ofrece este rincón aragonés con apenas un centenar de habitantes, un destino perfecto para una escapada tranquila en la que combinar patrimonio, tradición y naturaleza. La estrella del pueblo es su pequeña iglesia románica dedicada a San Blas, una construcción del siglo XIII que alberga en su interior un magnífico retablo gótico, obra del maestro Blasco de Grañén. Se trata de uno de los retablos góticos de mayores dimensiones e importancia de Aragón y permanece desde hace casi 500 años en la misma ubicación en la que se instaló originariamente.
El retablo gótico de la iglesia románica de San Blas permanece desde hace casi 500 años en la misma ubicación
Bonita calle de Anento (Zaragoza).
Pasear por las calles medievales y auténticas de Anento es una maravilla. Sus casas de piedra y adobe, con tejados rojizos y balcones llenos de flores, forman un entramado urbano muy bien conservado. La Plaza Mayor es el corazón del pueblo, donde se concentran la citada iglesia de San Blas y varios edificios tradicionales. La tranquilidad que se respira en cada rincón y la sensación de estar en un pueblo detenido en el tiempo son otra parte de su atractivo.
Fortaleza defensiva
Vista panorámica de Anento, uno de los pueblos más bonitos de España.
El otro símbolo de Anento es su castillo medieval del siglo XIV, que se alza en lo alto de un cerro y sirvió de refugio y resistencia contra los ataques de los soldados castellanos de Pedro El Cruel. En las Jornadas Medievales de Anento que tienen lugar todos los veranos se recrea la defensa del castillo llevada a cabo por Martín Polo, escudero del rey Pedro IV de Aragón, durante la Guerra de los Pedros.
En las Jornadas Medievales de Anento se recrea la defensa del castillo durante la Guerra de los Pedros
La fortaleza ocupa un tozal de tierra rojiza en un bello paraje de pinares, ideal para hacer un alto en el camino y almorzar. Desde aquí se obtienen además panorámicas espectaculares del valle y del propio caserío. Se puede acceder a pie en un paseo breve y la visita compensa por la vista y la sensación de estar en plena historia medieval.
El Aguallueve, un rincón natural único
La hermosa y tranquila laguna de Anento llamada Aguallueve.
Además de su patrimonio, Anento sorprende por su entorno natural. A las afueras del pueblo se encuentra el mencionado Aguallueve, un manantial que cae continuamente en forma de gotas de agua y que forma pequeñas cascadas y musgos en la roca, creando un paisaje húmedo y verde que contrasta con el clima seco de la zona. El acceso es muy sencillo mediante un sendero señalizado, lo que lo convierte en una de las visitas imprescindibles.
Rutas y entorno del Campo de Daroca
Puerta de la cercana ciudad medieval de Daroca.
Anento es también un buen punto de partida para descubrir la comarca. En los alrededores hay rutas de senderismo que recorren valles, campos de cereal y pinares, ideales para quienes buscan una escapada activa. A pocos kilómetros se encuentra Daroca, con su impresionante recinto amurallado, lo que permite combinar ambas visitas en una jornada.
Cómo llegar y consejos prácticos
Llegar a Anento es sencillo: se accede por carretera desde Zaragoza en poco más de una hora, siguiendo la A-23 hasta Daroca y desviándose después hacia el pueblo. Es recomendable dedicar al menos medio día a la visita, incluyendo el casco urbano, el castillo y el Aguallueve. Para comer, el municipio cuenta con un bar-restaurante que ofrece cocina casera y en los alrededores hay alojamientos rurales que permiten alargar la estancia.