Vista de la ciudad de Épernay, en la región francesa de Champagne
La ciudad de Francia que guarda millones de botellas de champán bajo tierra
Cerca de París, Épernay es una de las grandes capitales del champán. Bajo sus calles se extienden kilómetros de bodegas subterráneas donde reposan millones de botellas, mientras en superficie la Avenue de Champagne reúne algunas de las marcas más prestigiosas del mundo
No tiene el tamaño ni la fama de París o Reims, pero Épernay guarda bajo tierra uno de los tesoros más singulares de Francia. Esta ciudad de la región de Champaña, situada en el departamento de Marne, a poco más de una hora al este de París, vive desde hace siglos ligada al vino espumoso más célebre del mundo. Aquí no se viene solo a brindar: se viene a entender por qué el champán es paisaje, industria, patrimonio y cultura francesa.
Paisano de Épernay frente al cartel de su calle más famosa.
El gran eje de la visita es la Avenue de Champagne, una avenida elegante, flanqueada por mansiones, jardines, sedes históricas y algunas de las grandes casas productoras. En apenas unos cientos de metros aparecen nombres fundamentales del champán y edificios que recuerdan el poder económico que alcanzó esta bebida desde el siglo XVIII. Esta avenida de Épernay es al champán lo que puede ser Haro y su Barrio de la Estación al vino de Rioja.
Avenue de Champagne en la localidad francesa de Épernay
Un tesoro bajo tierra
Pero lo más interesante no está a la vista. Bajo la Avenue de Champagne y su entorno se extiende una inmensa red de galerías utilizadas durante siglos para conservar las botellas en condiciones estables de humedad y temperatura. Se habla de más de 100 kilómetros de bodegas subterráneas que custodian aproximadamente 200 millones de botellas que reposan bajo la ciudad. Solo las cavas subterráneas de la famosa marca Moët & Chandon miden unos 28 kilómetros de largo y tienen la capacidad de albergar millones de botellas. Esta red de túneles es tan valiosa que a esta avenida se le considera una de las más caras del mundo en el tema de los seguros.
Casa de champán Moët & Chandon en Épernay
Visitas guiadas
Varias casas ofrecen visitas guiadas a sus bodegas, con recorridos por los túneles, explicación del proceso de elaboración y cata final. Es una forma directa y amena de comprender el método tradicional, desde la segunda fermentación en botella hasta el removido, el degüelle y el envejecimiento. Conviene reservar estas visitas con antelación, especialmente en fines de semana, puentes y temporada alta. Una visita estándar cuesta entre 48 y 65 euros por persona e incluye un recorrido guiado de aproximadamente una hora y media por los túneles subterráneos y la degustación de una o dos copas de champán básico de la marca. Hay visitas premium y experiencias VIP que suben el precio de la actividad.
Patio de la Casa de Champán Perrier Jouet en Épernay
Épernay también permite completar la escapada por su centro histórico, con algunas tiendas especializadas y restaurantes donde el champán se toma sin ceremonia excesiva, como parte natural de la vida local. Muy cerca está Hautvillers, el pueblo vinculado a Dom Pérignon, monje benedictino asociado a la historia y perfeccionamiento del champán, aunque no fue su «inventor» en el sentido simplificado que suele repetirse.
Ruta por la Champaña
Mansión histórica de Champagne Boizel con furgonetas de reparto 'vintage'
La ciudad puede visitarse desde París en tren o integrarse en una ruta por Champaña junto a Reims, sus viñedos y otros pueblos productores. La mejor época va de primavera a otoño, cuando el paisaje de viñas está más atractivo y las visitas a bodegas pueden combinarse con paseos por la región. Épernay funciona especialmente bien como escapada corta: es una ciudad manejable, con una avenida única en Francia y un mundo subterráneo donde el champán espera durante años antes de llegar a una copa y a nuestra boca.