La bonita ciudad del Pirineo donde todo empezó para Georgina Rodríguez.Turismo de Aragón

La bonita ciudad del Pirineo donde todo empezó para Georgina Rodríguez

En esta ciudad aragonesa, a los pies del monte Oroel, creció Georgina antes de convertirse en modelo internacional, empresaria y pareja de Cristiano Ronaldo

Es uno de los personajes más mediáticos del mundo y una de las españolas más conocidas a nivel internacional. La fama le llegó al convertirse en la pareja del futbolista Cristiano Ronaldo, con quien ha formado una familia numerosa y ahora suenan campanas de boda para la pareja.

En este singular rincón del Alto Aragón comenzó una historia que hoy conoce todo el mundo

La vida de Georgina Rodríguez hoy parece sacada de un cuento de hadas, y así podría ser para esta cenicienta aragonesa. Su vida empezó entre frías montañas nevadas, calles empedradas y el sonido de las campanas de una antigua catedral románica en los Pirineos de Huesca. Fue en la ciudad de Jaca, a los pies del monte Oroel, donde creció Georgina Rodríguez antes de convertirse en modelo internacional, empresaria y pareja de Cristiano Ronaldo. Aquí, en este singular rincón del Alto Aragón, comenzó una historia que hoy conoce todo el mundo.

Una infancia con nieve

Imagen de Jaca en invierno.Mario BN

Con poco más de 13.000 habitantes, Jaca es una de esas ciudades que parecen hechas a medida para la infancia. Rodeada de naturaleza y tradición, es un lugar donde los inviernos huelen a nieve y los veranos a fiestas de pueblo. Georgina pasó aquí buena parte de su niñez y juventud, estudiando danza y compartiendo una vida tranquila en contraste con el ritmo vertiginoso que llegaría después.

No es casualidad que, pese a su fama global, Georgina haya recordado en varias ocasiones su cariño por Jaca, donde aún conserva amigos y recuerdos. La ciudad, orgullosa de su hija más mediática, ve en ella un símbolo de superación y de ese espíritu jacetano que combina humildad, disciplina y determinación.

La primera capital de Aragón

Vista aérea de la ciudadela de Jaca.Getty Images/iStockphoto

Más allá del relato personal, Jaca es uno de los destinos más atractivos del norte de España. Fue la primera capital del Reino de Aragón y conserva un patrimonio monumental de primer orden, en el que destacan la Catedral de San Pedro, joya del románico peninsular; la imponente Ciudadela, una fortaleza del siglo XVI con forma de estrella, y el Museo Diocesano, que guarda una de las mejores colecciones de pintura mural medieval de Europa.

Jaca fue la primera capital del Reino de Aragón y conserva un patrimonio monumental de primer orden

Sus calles, animadas todo el año, mezclan tiendas de montaña, cafés con encanto y panaderías donde huele a repostería tradicional. En invierno, las pistas de las estaciones de esquí de Astún y Candanchú están a pocos minutos, por lo que recibe a numerosos aficionados a la nieve que escogen Jaca como punto estratégico para su estancia; en verano, las rutas de senderismo y los paisajes del Valle del Aragón conquistan a excursionistas y ciclistas de toda Europa.

Una ciudad viva

Catedral de Jaca.Mjmingo

Jaca no es solo historia y montaña: también es ambiente. Su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional, y sus Festivales Folclóricos Internacionales llenan la ciudad de color y música. Los bares del casco viejo se llenan al caer la tarde, y la gastronomía local (cordero asado, migas, quesos de montaña y vino del Somontano) invita a quedarse más tiempo del previsto.

En los últimos años, la ciudad ha sabido renovarse con pequeños hoteles con encanto y alojamientos rurales de diseño, manteniendo siempre su esencia alpina. Es, además, una base perfecta para recorrer los Pirineos aragoneses o seguir la Ruta del Camino de Santiago, que aquí tiene una de sus etapas más bellas.

De Jaca al mundo

Imagen urbana de Jaca.Getty Images

Quizá fue en este entorno tranquilo donde la española Georgina Rodríguez aprendió el valor del esfuerzo y la constancia que la ayudaron en su salto internacional (de dependienta a modelo y empresaria global) y a no borrar ni renegar de sus raíces sino más bien al contrario, a convertirse en una orgullosa joven aragonesa que soñó en grande desde una pequeña ciudad de montaña. Su ciudad de origen quizá se le quedara pequeña, pero fue el punto de partida de un cuento que se ha hecho realidad.