«Noche polar» en Logyearbyen (Noruega).
El lugar habitado del mundo con menos horas de Sol en invierno
Además de ser el lugar habitado del mundo con menos horas de Sol en invierno, en esta ciudad situada muy al norte del Círculo Polar Ártico, aproximadamente a 1.300 km del Polo Norte, es el único núcleo urbano del mundo donde puedes ver a la gente entrar al banco armada con un rifle como si tal cosa. La explicación es que aquí puede ser habitual toparte con un oso polar cuando cruzas la calle y el rifle es, por tanto, una herramienta necesaria.
Es el único núcleo urbano del mundo donde puedes ver a la gente entrar al banco armada con un rifle como si tal cosa
Para conocer este lugar hay que viajar hasta el archipiélago noruego de las Svalbard, a su capital, Longyearbyen, donde, debido a su extrema latitud, la ciudad experimenta un fenómeno conocido como «noche polar». Durante este período, el sol permanece constantemente por debajo del horizonte, resultando en una oscuridad continua.
La oscuridad total se extiende durante unos cuatro meses cada invierno, aproximadamente desde el 11 de noviembre hasta el 30 de enero o principios de febrero. No hay luz solar directa durante este tiempo, aunque puede haber algunas horas de luz azul crepuscular alrededor del mediodía a medida que avanza la temporada. Longyearbyen es también el asentamiento permanente más septentrional del mundo.
Longyearbyen de día.
Durante la «noche polar», en Longyearbyen directamente no sale el sol. El cielo se tiñe de un azul profundo hacia mediodía, la única concesión lumínica del día, pero enseguida vuelve a cerrarse sobre un negro limpio que parece absorberlo todo. Mientras en otras latitudes el invierno se mide en horas, aquí se mide en estados de ánimo. Y cada habitante tiene el suyo: algunos dicen que es un periodo introspectivo, otros hablan de una calma hipnótica. Para el visitante, la primera impresión es la de estar en otro planeta.
Ciudad activa
Aviso de presencia de osos polares.
A pesar de su ubicación remota, Longyearbyen es una comunidad vibrante y moderna con aproximadamente 2.500 habitantes de diversas nacionalidades (alrededor de 50). Cuenta con hoteles, tiendas, restaurantes, un hospital, una iglesia, una escuela, un centro universitario (UNIS) especializado en estudios árticos e incluso una cervecería artesanal, la más septentrional del mundo.
Es obligatorio llevar un arma fuera de los asentamientos para protegerse de los osos polares
Originalmente fue un pueblo minero de carbón fundado en 1906 por el empresario estadounidense John Munro Longyear. La minería sigue siendo importante, aunque el turismo y la investigación han ganado presencia en la economía del lugar. La zona es conocida por su naturaleza ártica prístina y su fauna, que incluye osos polares (es obligatorio llevar un arma fuera de los asentamientos para protegerse de ellos), renos y zorros árticos. Los glaciares y paisajes espectaculares son una atracción principal.
Una curiosidad notable es que, debido al permafrost que impide la descomposición de los cuerpos, existe una ley no escrita o directriz que desaconseja morir en esta ciudad.
Actividades y atracciones
Aurora boreal sobre Longyearbyen.
Los visitantes pueden realizar diversas actividades, que varían según la temporada. El Svalbard Museum y el North Pole Expedition Museum ofrecen información sobre la historia y la naturaleza del Ártico. Otras actividades incluyen paseos en trineos tirados por perros (con ruedas en verano), excursiones en motonieve, caminatas por glaciares, kayak y safaris para avistar fauna marina y aves. El avistamiento de auroras boreales en invierno y disfrutar del sol de medianoche en verano son otras experiencias únicas.
Bóveda Global de Semillas de Svalbard.
Cerca de Svalbard se encuentra la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Svalbard Global Seed Vault), un banco de semillas mundial conocido como el Arca de Noé de las plantas o la Bóveda del Fin del Mundo. Su propósito principal es almacenar réplicas de las semillas conservadas en los bancos de germoplasma de todo el mundo, algo así como una póliza de seguro para la agricultura mundial, garantizando que, en caso de desastres globales y catástrofes naturales se pueda recuperar la diversidad de cultivos. El permafrost asegura que las semillas permanezcan congeladas incluso si falla el suministro eléctrico y puede albergar hasta 4,5 millones de muestras.
Cómo llegar
Llegar a Longyearbyen no es difícil: vuelos diarios conectan los aeropuertos noruegos de Oslo y Tromsø con el pequeño aeropuerto del pueblo, uno de los más septentrionales del mundo. El viajero encontrará alojamientos cómodos, restaurantes que sorprenden por la calidad del producto local —renos, bacalao ártico, sopas contundentes— y una hospitalidad cálida que contrasta con el frío exterior.