La curiosa ciudad de Albania que es Patrimonio de la Humanidad

La curiosa ciudad de Albania que es Patrimonio de la HumanidadGetty Images

La curiosa y sorprendente 'Ciudad de Piedra' de Albania que es Patrimonio de la Humanidad

Aún quedan lugares en Europa para descubrir y uno de ellos es esta ciudad albanesa que combina patrimonio, arquitectura, gastronomía y un legado de la Guerra Fría que a nadie deja indiferente

Se ha convertido en uno de los destinos de moda en Europa sobre todo para los meses de verano. La sorprendente Albania, una vez desaparecidos los rigores y sinsabores del comunismo, florece como un destino seguro que combina aventura, relajación y patrimonio con una gastronomía local interesante y precios accesibles.

Albania cuenta con dos ciudades Patrimonio de la Humanidad: Berat, la 'Ciudad de las Mil Ventanas', y Gjirokastra, la 'Ciudad de Piedra'

Además de las bonitas playas de la llamada Riviera Albanesa, como las de Ksamil (similar a las Maldivas), Dhermi y Himara, de las rutas de montaña por los Alpes Albaneses, como la de Theth a Valbona y el Ojo Azul, el país cuenta con dos ciudades reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad: Berat, conocida como la Ciudad de las Mil Ventanas, con una arquitectura otomana única, y Gjirokastra, la Ciudad de Piedra.

Castillo de Gjirokastra (Albania)

Castillo de Gjirokastra (Albania)Getty Images/iStockphoto

Protegida por el macizo del Gjere, Gjirokastra (la encontraremos también por su nombre albanés Gjirokastër) es una sorpresa para los viajeros. Habitada desde hace 2.500 años, alberga unas seiscientas casas de la época otomana, atractivas para el turista por su uniformidad. Para los albaneses, la ciudad está vinculada al ex dictador comunista Enver Hoxha, que nació aquí y por ello veló por su cuidado y protección.

Para los albaneses, la ciudad está vinculada al ex dictador comunista Enver Hoxha, que nació aquí

Hoy Gjirokastra se mantiene como un testimonio intacto de la arquitectura otomana y la paranoia de la Guerra Fría, y supone una inmersión en el agitado pasado balcánico a través de sus casas-torre, su imponente fortaleza y un complejo de túneles secretos que atraviesan las entrañas de la montaña.

Centro histórico

Casco antiguo de Gjirokastra

Casas-torre en el casco antiguo de GjirokastraGetty Images/Fani Kurti

La fisonomía de Gjirokastër se explica a través de sus tejados de lajas grises y sus calles empinadas de piedra que, bajo la lluvia o la bruma invernal, adquieren un característico brillo metálico. El rasgo arquitectónico más singular del centro histórico son las casas-torre o kullë, mansiones de los siglos XVII y XVIII diseñadas con una mentalidad de bastión defensivo.

Paisaje urbano en verano de la ciudad de Gjirokastra

Paisaje urbano en verano de la ciudad de GjirokastraGetty Images

Estas edificaciones cuentan con muros de gran grosor y plantas bajas cerradas para protegerse de las disputas locales, reservando las plantas superiores para salas nobles decoradas con madera y ventanales. Dos ejemplos imprescindibles para entender esta vida doméstica son la Casa Skenduli, con sus 64 ventanas y nueve chimeneas, y la Casa Zekate, que ofrece una de las mejores panorámicas del valle del Drinos.

Gran fortaleza

Vista de la ciudad vieja de Gjirokastra desde el castillo

Vista de la ciudad vieja de Gjirokastra desde el castilloGetty Images/iStockphoto

Dominando la ciudad desde lo más alto se encuentra la Fortaleza de Gjirokastër, una de las fortificaciones más extensas de los Balcanes que ha servido como ciudadela y prisión. En su interior, además de museos y patios históricos, el visitante se encuentra con una curiosidad de la Guerra Fría: los restos de un reactor Lockheed T-33 estadounidense capturado en 1957.

Guerra Fría y Bazar Viejo

El Túnel de la Guerra Fría

Una de las 80 salas del Túnel de la Guerra FríaTripAdvisor

Sin embargo, el rastro de la historia más reciente se oculta justo debajo del castillo. El Túnel de la Guerra Fría es una visita necesaria para comprender la época comunista de Enver Hoxha. Se trata de un búnker subterráneo de 800 metros construido en secreto durante los años 70. Este complejo cuenta con 80 salas diseñadas para albergar a las autoridades locales en caso de ataque nuclear. Recorrer sus pasillos de hormigón desnudo permite palpar la atmósfera de aislamiento que vivió el país durante décadas.

Restos de un T-33 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en el castillo de Gjirokaster

Restos de un T-33 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en el castillo de GjirokasterGetty Images/Emily M. Wilson

A los pies de la fortaleza de Gjirokastër se extiende el Bazar Viejo, el corazón social de la ciudad donde los artesanos locales siguen trabajando la madera, los textiles y la pizarra. Es el lugar ideal para alojarse y evitar los desplazamientos excesivos por las cuestas, pero también para degustar el qifqi, el plato más representativo de la ciudad, consistente en bolitas de arroz fritas con huevo y hierbabuena.

Cómo llegar

Tienda de souvenirs en la ciudad de Gjirokastra

Tienda de souvenirs en la ciudad de GjirokastraGetty Images/iStockphoto

Llegar hasta aquí es sencillo por carretera: desde Tirana, la capital albanesa, el trayecto en coche dura unas tres horas y media, mientras que desde Sarandë, en la Riviera albanesa, apenas se tarda una hora. Visitar Gjirokastër hoy supone disfrutar de un destino con una excelente relación calidad-precio y una autenticidad cultural difícil de encontrar en otras zonas más masificadas de Europa.

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