Teatro Romano de Philippopolis en Plovdiv (Bulgaria).
10 motivos sorprendentes para descubrir Plovdiv, la ciudad siempre habitada más antigua de Europa
Se la conoce como la ciudad de las 7 colinas y los 5 nombres y sus orígenes se remontan más de 8.000 años
Fueron los tracios, hace más de 8.000 años, quienes se asentaron por primera vez en las colinas de Plovdiv; desde entonces esta sorprendente ciudad de Bulgaria siempre ha estado habitada, por lo que también es una de las ciudades más antiguas del mundo. Viajamos al corazón del país balcánico para descubrir su rico patrimonio histórico, crisol de culturas y curiosidades.
1.- La ciudad de las 7 colinas
Vista del casco antiguo medieval de Plovdiv desde la colina Nebet.
Lugares rodeados por 7 colinas fueron elegidos en la antigüedad para levantar emblemáticas ciudades. Las razones eran simbólicas, el 7 es perfección y número sagrado, y estratégicas, como defensa y saneamiento. Plovdiv es considerada por muchos como la primera ciudad asentada sobre siete colinas, lo que la convierte en precursora, quizá sin intención, del modelo simbólico que Roma haría célebre. Esta topografía otorga a Plovdiv una peculiaridad única y fabulosas panorámicas de la ciudad desde cualquiera de las 6 colinas que quedan, ya que una fue destruida en el siglo XX para extraer granito para la construcción.
2.- Legado tracio
Casco antiguo de Plovdiv (Bulgaria).
En la colina de Nebet se conservan restos de la monumental muralla tracia, probablemente del primer asentamiento de Eumolpia. Fue luego reutilizada por romanos y bizantinos. El Museo Arqueológico alberga una magnífica colección de piezas tracias, como joyas de oro, cerámicas, objetos para rituales, armas y herramientas, así como inscripciones de sus tumbas.
3.- Conquistada por el padre de Alejandro Magno
Estadio de Trimontium.
Filipo II de Macedonia la conquistó en el año 342 a.C. como paso estratégico en su afán por expandir Macedonia y asegurar las rutas comerciales entre Europa y Asia. La llamó Philippopolis, la ciudad de Filipo. También en el Museo Arqueológico pueden verse restos urbanos, herramientas, cerámicas y vasijas de esta época.
4.- Las huellas de Roma
El espectacular Teatro Romano de Plovdiv.
Fue en tiempos de Trajano cuando se levantó el descomunal teatro con capacidad para 6.000 espectadores, fue uno de los más grandes de la época y el más bello por sus columnas y esculturas. Se utiliza para conciertos y obras de teatro durante el verano. El Foro de Trajano fue centro cívico y comercial y como prueba de que Philippopolis, también llamada por los romanos Trimontium, fue un verdadero centro intelectual, se puede caminar por su librería, junto al Odeón. Del siglo II son las murallas, el acueducto, el imponente anfiteatro destinado a gladiadores y el Estadio de Trimontium, con capacidad para 30.000 personas. Aunque se encuentra bajo los edificios de la ciudad moderna, puede verse una parte junto a la mezquita.
5.- La mayor extensión de mosaicos bizantinos de Europa Oriental
Museo de la Basílica Episcopal de Philippopolis.
Tras el edicto de Milán se deja de perseguir a los cristianos y Philippopolis se convierte en una de las ciudades bizantinas más importantes. Se construye entonces, y sobre un templo pagano, la gran Basílica Episcopal. Fue una de las primeras basílicas paleocristianas de Europa Oriental y de las más grandes. Fue descubierta en 1980 en unas excavaciones y durante décadas se han recuperado los dos suelos de mosaicos, el primero del siglo IV y el segundo del V. Pueden verse en dos plantas, para admirar estas alfombras bizantinas que ocupan 2.000 metros cuadrados.
6.- Huella otomana
Mezquita Djumaya, de las más antiguas y más bellas de Bulgaria.
Tras la invasión turca que duró cinco siglos, la ciudad volvió a cambiar de nombre. Fue entonces Filibe y se enriqueció con la nueva cultura. La mezquita Djumaya es una de las más antiguas y bellas del país, con su gran cúpula central y precioso minarete. Se encuentra junto al Estadio Romano, lo que le confiere una imagen única en el mundo. También del siglo XV es el Hammam de Chifte, hoy galería de arte contemporáneo, aunque conserva su estructura original. Quedan pequeñas trazas del urbanismo islámico, como las calles estrechas, patios y fuentes, así como restos de muralla otomana y el cementerio islámico a las afueras de Plovdiv.
7.- El Renacimiento búlgaro
Casa Klianti de Plovdiv.
Los mercaderes de Plovdiv hicieron buenos tratados con los otomanos y la ciudad se enriqueció aún más. El pintoresco estilo Barroco Balcánico que ocupa el casco antiguo, en la colina del Teatro Romano, ha sido ya inscrito como posible Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasear por sus empinadas calles empedradas es un viaje a una ciudad inédita por la originalidad de la arquitectura, sus voladizos, el movimiento ornamental, las maderas talladas y los frescos de sus interiores. Cabe destacar la casa Klianti, el Museo Etnográfico, la casa Lamartine, la casa Balabanov, el Museo de Historia y Renacimiento Nacional, hasta 150 edificios únicos en Europa.
8.- Barrio de Kapana, epicentro bohemio de Bulgaria
El animado barrio de Kapana.
Era aquí donde artesanos de todo tipo tenían sus talleres desde la Edad Media. Su diabólico y laberíntico trazado le valió el nombre de trampa (kapana en búlgaro). Tras unas décadas en decadencia ha sido recuperado para renacer como el corazón alternativo de la ciudad. Sus edificios se han visto alegremente pintados por artísticos murales, la creatividad se ha adueñado de calles, tiendas, terrazas y restaurantes. Un barrio vibrante, singular y bohemio que no deja indiferente a nadie.
9.- La calle peatonal más larga de Europa
Plovdiv tiene la calle peatonal más larga de Europa.
Príncipe Alexander I, con 1,75 kilómetros, es la calle peatonal más larga de Europa. Comienza junto al Foro de Philippopolis y la biblioteca romana para terminar en el Estadio Romano de Trinantium y la mezquita de Djumaya. Pasado y presente se dan cita en esta elegante avenida repleta de comercios, terrazas y edificios modernistas. La escultura de Milyo es la más fotografiada de la ciudad, no sin antes contarle un secreto.
10.- Primera ciudad cosmopolita
Campanario y jardín de la iglesia de San Constantino y Elena.
No exageramos al asegurar que Plovdiv es también la primera ciudad cosmopolita de Europa. Como cruce de comercio y culturas desde hace 8.000 años alberga una impresionante diversidad religiosa y es ejemplo de convivencia y tolerancia. Además de las iglesias ortodoxas como la catedral de la Santa Asunción, con impresionantes frescos e iconostasio, o la iglesia de San Constantino y Santa Elena, del siglo IV, tiene también una catedral católica dedicada a San Luis y donde se encuentra el sarcófago de la reina María Luisa, que falleció con 29 años al dar a luz a su cuarta hija. La inscripción de su sepulcro fueron sus últimas palabras al rey Ferdinand, toda una oda al amor: «Me muero, pero desde el cielo velaré por ti, por nuestros hijos y por Bulgaria». La catedral tiene también el órgano más antiguo de Bulgaria. Completan la ruta religiosa una iglesia protestante y otra armenia con su cementerio y archivo histórico, la monumental mezquita y la segunda sinagoga más grande de Bulgaria.