Paisaje de Isla Reunión
La isla africana que es Europa y tiene uno de los volcanes más activos del mundo
En mitad del océano Índico, entre Madagascar y Mauricio, hay un fragmento de Francia donde se paga en euros, funciona el «roaming» y la naturaleza ruge con una furia prehistórica
Alberga el pico más alto del océano Índico (3.069 metros y aproximadamente el 40% de su territorio está clasificado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Este territorio francés situado en el océano Índico, al este de Madagascar y cerca de la isla Mauricio, no es el típico destino de palmeras y hamacas que se estila por estas latitudes, sino que es conocida como «la isla intensa» por su oferta de turismo de aventura,
Reunión no es el típico destino de palmeras y hamacas que se estila por estas latitudes, sino que es conocida como «la isla intensa»
Isla Reunión está a unos 9.300 kilómetros de España en línea recta, y los españoles solo necesitamos el DNI para viajar hasta allí al tratarse de un departamento de ultramar francés y, por tanto, el puesto avanzado más exótico de la Unión Europea. La ciudad principal de Isla Reunión es Saint-Denis, ubicada en el norte de una isla con unos 900.000 habitantes que cuenta con más de 900 kilómetros de senderos balizados que recorren selvas tropicales y paisajes volcánicos.
El volcán furioso
Cráter del volcán Piton de la Fournaise
Porque el protagonista absoluto de Isla Reunión es el Piton de la Fournaise, uno de los volcanes más activos y monitorizados del planeta. Varias veces al año, Le Piton de la Fournaise regala un espectáculo impresionante con ríos de lava que descienden hasta morir en el mar (en 2019 registró cinco erupciones en un año). Con una antigüedad de 500.000 años, este coloso forma parte de los bienes naturales declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO por «su valor universal excepcional». En los últimos años, Le Piton de la Fournaise ha entrado cada vez más frecuentemente en erupción (de media, una vez cada nueve meses), sin que ello haya supuesto peligro alguno para la población.
Erupción del volcán Piton de la Fournaise
Caminar por la Plaine des Sables, el desierto de ceniza rojiza que precede al cráter, es lo más parecido a pisar Marte sin salir de la jurisdicción de Bruselas. Es un paisaje lunar, mudo y sobrecogedor que justifica por sí solo las horas de vuelo desde España. Reunión también posee lagunas protegidas por arrecifes de coral en la costa oeste (como la de L'Ermitage), ideales para el snorkel, y es un destino popular para el barranquismo (canyoning), el parapente y el avistamiento de cetáceos.
Los circos
Vista del Circo de Mafate
Pero Reunión es también una isla de contrastes verticales. El colapso de antiguos volcanes dio lugar a tres «circos» naturales: Salazie, Cilaos y Mafate. Este último es el santo grial para cualquier viajero: un anfiteatro de montañas verdes y escarpadas donde no existen las carreteras. A sus aldeas solo se llega a pie por senderos imposibles o en helicóptero. Para el viajero que busca el «bienestar activo», Cilaos ofrece barranquismo y termas, mientras que Salazie deslumbra con sus cascadas infinitas, como el Trou de Fer, donde el agua se desploma en un abismo de 300 metros de profundidad.
Mezcla de culturas
Grupo de baile criollo en el carnaval de Isla Reunión
La sofisticación de Reunión reside en su mezcla. La cultura criolla impregna una gastronomía donde el rougail saucisse (embutido con especias) convive con los mejores vinos franceses. Y es el hogar de la vainilla Bourbon, considerada la mejor del mundo, un producto gourmet que perfuma los mercados locales junto a flores exóticas y frutas tropicales.
Excursionistas en Isla Reunión
Visitar Isla Reunión es, en definitiva, abrazar la aventura salvaje con la red de seguridad europea. Un destino donde el lujo no está en un resort de cinco estrellas, sino en la exclusividad de sobrevolar un volcán activo al amanecer y aterrizar para desayunar un café con cruasanes recién horneados en suelo francés.