La histórica ciudad de Salzburgo y el río Salzach en verano

La histórica ciudad de Salzburgo y el río Salzach en veranoGetty Images/iStockphoto

La Ruta de Mozart en Salzburgo, la capital de Austria con una de las fortalezas más impresionantes de Europa

La histórica ‘ciudad de la sal’ brinda un recorrido único, fantástico, por los lugares donde vivió, creció y se formó el genio de la música más grande de todos los tiempos

Salzburgo se convirtió en escenario del mundo, pero su belleza nació como símbolo de poder. Desde la Edad Media, los Príncipes-Arzobispos de Salzburgo gobernaron la ciudad y utilizaron la arquitectura y la música como instrumentos de prestigio para competir con las grandes cortes europeas. En ese contexto nacía Wolfgang Amadeus Mozart el 27 de enero de 1756. Recorrer los lugares donde creció y se formó el niño prodigio, 270 años después, permite entender las tensiones que marcaron su corta vida y la verdadera dimensión histórica de la ciudad.

La Fortaleza Hohensalzburg, iniciada en 1077 por el arzobispo Gebhard, marcó el nacimiento de la ciudad como enclave de poder eclesiástico y control militar

Los recursos que la sal otorgaba a Salzburgo no solo le dieron nombre a la ciudad (Salz-Burg), sino que también la convirtieron en un Principado independiente y en un centro de poder cuya riqueza hizo posible su esplendor artístico y musical.

La gran fortaleza

Interior de la Fortaleza de Hohensalzburg

Interior de la Fortaleza de HohensalzburgCarla Royo-Villanova

La Fortaleza Hohensalzburg, iniciada en 1077 por el arzobispo Gebhard, marcó el nacimiento de la ciudad como enclave de poder eclesiástico y control militar. Se fue ampliando hasta convertirse en una de las mayores fortalezas de Europa. A sus pies, la ciudad creció bajo el dominio arzobispal. Simboliza la estricta jerarquía de los Príncipes-Arzobispos que en el siglo XVIII marcó la paradoja que fue la vida de Mozart: un sistema que lo educó sin darle alas, limitó su carrera y le obligó a marchar.

Pasteles de leyenda

La Getreidegasse o calle del Cereal en Salzburgo

La Getreidegasse o calle del Cereal en SalzburgoCarla Royo-Villanova

En la Getreidegasse (calle del Cereal) se concentraban los comerciantes de grano y otros productos básicos. Las altas fachadas de los edificios respondían a la necesidad de aprovechar al máximo el espacio intramuros, y los rótulos de hierro forjado identificaban los negocios en una época en la que gran parte de la población no sabía leer. Hoy, las pastelerías tradicionales recuperan dulces históricos como los Venusbrüstchen, cuya receta se rescató con motivo del bicentenario de la muerte de Wolfgang Amadeus Mozart y se popularizó gracias a la película Amadeus, junto a los Mozartkugeln, muestras de cómo su recuerdo ha sido reinterpretado a través de la gastronomía. Aquí se encuentra el hotel más antiguo de la ciudad. Nacido como posada en 1350, el Arthotel Blaue Gans condensa más de seis siglos de historia y 300 obras de arte.

Los famosos dulces Venusbrüstchen

Los famosos dulces VenusbrüstchenCarla Royo-Villanova

La casa de los Mozart

Fue en esta icónica calle donde Leopold Mozart alquiló la vivienda en la que nacería su hijo Wolfgang. Aquí creció en un ambiente exigente y riguroso, volcado en la música. Leopold, al servicio del Arzobispado, comprendió pronto que sus dos hijos, Maria Anna, a quien llamaban Nannerl, y el pequeño Wolfgang, superaban con creces sus propias capacidades. Con apenas 5 años, el niño fue presentado en la corte arzobispal como prodigio e inició sus primeras actuaciones privadas al violín. Las estancias de Mozarts Geburtshaus reflejan ese entorno disciplinado, orientado a la exhibición del talento.

Casa natal de Wolfgang Amadeus Mozart

Casa natal de Wolfgang Amadeus MozartCarla Royo-Villanova

Además de su violín y otros instrumentos de sus primeros años, se conservan manuscritos y primeras partituras, retratos familiares y documentos del matrimonio. Especialmente interesantes son dos retratos del compositor, de los pocos que permiten intuir su aspecto real, uno luciendo el anillo de diamantes que la emperatriz María Teresa le regaló, y la miniatura en punta de plata sobre marfil realizada poco antes de morir por la artista Dora Stock. También se expone material relacionado con las primeras giras europeas. Las habitaciones revelan un nivel de vida acomodado, acorde con el reconocimiento que su música tenía en la corte. La casa natal no es solo el lugar de su nacimiento, es también el primer capítulo de una carrera hacia el mundo.

Retrato de la familia Mozart

Retrato de la familia MozartCarla Royo-Villanova

Con 7 años dio su primer concierto en los salones de la Residenz Salzburg, ante el príncipe-arzobispo Sigismund von Schrattenbach. La Residencia era una auténtica plataforma para mostrar el poderío barroco de los príncipes-arzobispos, que en el siglo XVIII magnificaron su estatus. Era el corazón político y ceremonial, donde se ofrecían galas y conciertos en honor a diplomáticos y nobles. Se había convertido en uno de los centros musicales de Europa y todos los grandes músicos de la época tocaron aquí.

Mozart con el anillo de diamantes que le regaló la emperatriz María Teresa

Mozart con el anillo de diamantes que le regaló la emperatriz María TeresaCarla Royo-Villanova

El DomQuartier Salzburg

La Residenz, con sus salones, galerías de arte, tapices, frescos y techos dorados, había sido creada para impresionar; hoy forma parte, junto con la Catedral y el Museo de San Pedro, del DomQuartier Salzburg. El mejor lugar para comprender cómo el poder secular y el engranaje que moldeó la ciudad condicionaron su trayectoria. Al morir su mecenas, Schrattenbach, quien le permitía hacer giras con su padre, su sucesor, Hieronymus Colloredo, chocó frontalmente con el compositor y su rigidez acabaría precipitando su ruptura definitiva con el Salzburgo de los arzobispos. El DomQuartier se define por la integración de historia, arte, arquitectura y música a lo largo de sus 1.300 años, de ahí que los salones donde actuó Mozart se sigan utilizando como escenarios para recitales de cámara, como el ciclo Date with Mozart.

La nueva residencia

Residencia Mozart

Residencia MozartCarla Royo-Villanova

En 1773 la familia se traslada a una nueva casa, más grande y perfecta para los ensayos musicales y conciertos privados. Conocida como la Mozart Residence, se encuentra en la Makartplatz. Aquí vivió hasta su partida definitiva a Viena en 1780. Además de retratos familiares como el de los dos hermanos al piano bajo la atenta mirada de su padre y la madre ya fallecida presente en un cuadro, aquí se custodian dos importantes clavicordios del compositor: el que siempre le acompañaría y aquel con el que, ya instalado en Viena, compusiera La Flauta Mágica. Pertenece a la Fundación Mozarteum, fundada en 1842. Para conmemorar este 270 aniversario se ha reproducido La Flauta Mágica que en agosto abrirá el 75 Festival Internacional de Santander. Para completar la visita, hasta el 10 de enero de 2027 puede verse la exposición Cosmos Flauta Mágica de los coleccionistas Günther y Rosmarie Gerisch.

Catedral de Salzburgo

Catedral de SalzburgoCarla Royo-Villanova

Muy cerca, el Palacio de Mirabell fue mandado construir en 1606 para la amante del arzobispo, de ahí su carácter más íntimo. Desde sus jardines, la perspectiva de la Fortaleza no pasa desapercibida, siendo una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad. Su Salón de Mármol acoge conciertos que recuperan la música de Mozart en un marco de proporción y armonía.

Jardines Mirabell con la fortaleza al fondo

Jardines Mirabell con la fortaleza al fondoCarla Royo-Villanova

Los juegos del agua

El máximo exponente del poder arzobispal que tuvo Salzburgo durante el periodo barroco se refleja en el Palacio Hellbrunn, mandado construir por el arzobispo Markus Sittikus en 1613. Para uso exclusivo de ocio y recreo, es una obra de ingeniería hidráulica más que sorprendente. Su sistema de juegos de agua estaba oculto entre los senderos, puertas de entrada, bancos o esculturas para mojar por sorpresa con chorros que se activaban sin aviso a los invitados y provocar así la risa de Markus.

Palacio Hellbrun

Palacio HellbrunCarla Royo-Villanova

Los mecanismos siguen funcionando y hoy el visitante puede ser parte del espectáculo imprevisible e imaginar cómo aquella escenografía acuática se utilizaba como divertimento y forma refinada de exhibir el poder. A este palacio acudía el compositor cuando era requerido para actuar ante los incautos invitados del excéntrico arzobispo. Llegar hasta él en coche de caballos por la arbolada Hellbrunner Allee recrea por completo aquel recorrido que hiciera desde Salzburgo.

Mecanismo oculto de agua para mojar por sorpresa a los invitados

Mecanismo oculto de agua para mojar por sorpresa a los invitadosCarla Royo-Villanova

Más allá del poder y la corte, la vida tenía otro ritmo marcado por la cerveza. Elaborada por comunidades religiosas como la de los agustinos, era vendida por ellos mismos en tabernas como Krimpelstätter, considerada una de las favoritas de Wolfgang Amadeus Mozart y su padre. Actualmente, los frailes la tienen alquilada para su gestión, pero siguen vendiendo su propia cerveza, y el ambiente es un viaje en el tiempo para cenar con los compositores.

Café Mozart en Salzburgo

Café Mozart en SalzburgoCarla Royo-Villanova

Ese legado cultural alcanza su máxima expresión en el Festival de Salzburgo, uno de los grandes acontecimientos musicales de Europa. Aunque no existía entonces, la figura de Mozart es el eje de una programación que cada verano transforma la ciudad. Lo que en el siglo XVIII fue un sistema de poder que utilizó la música como instrumento de prestigio es hoy identidad.

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