Crucero por el Canal du Midi en un pequeño barco familiar
Ruta familiar por el gran canal de Francia en un barco que pilotas tú mismo sin necesidad de licencia
El Canal du Midi conecta Toulouse con el Mediterráneo y permite un viaje increíble de varios días a bordo de un yate que pilota el propio viajero, un plan perfecto para familias y grupos de amigos
Navegar por uno de los canales más célebres de Europa en un barco que el propio viajero puede pilotar, sin necesidad de carnet alguno, es posible. El Canal du Midi, en el sur de Francia, es una de las rutas más atractivas para hacerlo. Esta obra maestra de la ingeniería del siglo XVII, construida por Pierre-Paul Riquet y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, atraviesa paisajes de viñedos, pequeños puertos con esclusas y pueblos tranquilos en un recorrido pensado para disfrutar de una experiencia diferente y singular.
Mapa del recorrido del Canal du Midi
El Canal du Midi o Canal del Mediodía atraviesa todo el sur de Francia, uniendo la ciudad de Toulouse con el mar Mediterráneo. En Francia es muy común referirse a toda esta zona soleada del sur como «le Midi». Curiosamente, cuando el ingeniero Pierre-Paul Riquet construyó el canal en el siglo XVII, se le llamó Canal Real en Languedoc. Tras la Revolución Francesa se le cambió el nombre al actual Canal du Midi para eliminar las referencias a la realeza.
Belleza y patrimonio
Esclusa cerca de la ciudad medieval de Carcasonne
Lo que convierte esta propuesta en algo especialmente apetecible es su facilidad. Empresas especializadas en navegación fluvial como Le Boat y Locaboat ofrecen embarcaciones de alquiler para recorrer el canal sin necesidad de licencia náutica previa. La mecánica es sencilla: antes de salir, el viajero recibe una breve formación práctica y teórica, aprende a maniobrar, atracar y pasar esclusas, y después se pone al timón de su propio barco durante dos noches, una semana o más. No hace falta experiencia anterior.
Albergue y Oficina de Turismo en el canal
El Canal du Midi es además una de las mejores rutas francesas para iniciarse porque combina belleza, logística sencilla y patrimonio. El canal se extiende a lo largo de más de 240 kilómetros entre Toulouse y la laguna de Thau, cerca del Mediterráneo, y forma parte del llamado Canal des Deux Mers, del que también forma parte el Canal de Garonne, que lleva a Burdeos. A lo largo del trayecto aparecen esclusas históricas, puentes, pueblos vinícolas y nombres con tirón como Carcassonne, una de las grandes ciudades medievales del sur de Francia.
Viaje a tu ritmo
Una de las esclusas más espectaculares del Canal du Midi
No es necesario hacer la ruta completa. Ahí está otra de sus ventajas. El propio planteamiento del viaje permite adaptar el recorrido al tiempo disponible: unos días para una navegación corta entre bases cercanas o una semana larga para enlazar varias etapas y dormir cada noche en un puerto distinto. El canal cuenta con planificador oficial para calcular tiempos y distancias, algo importante en un viaje donde el placer está en atracar antes del atardecer bajo un platanero centenario, bajar al pueblo más cercano a comprar vino y queso, y cenar en la cubierta de nuestro barco mientras el canal y el entorno se queda en una calma absoluta.
El recorrido ofrece paisajes y momentos espectaculares
El Canal du Midi es el principal destino de turismo fluvial de Francia y recibe a unos 70.000 pasajeros en barco al año. Esa afluencia explica que la infraestructura turística esté bien rodada y que resulte una opción muy cómoda para quien quiere probar unas vacaciones distintas sin complicarse demasiado. Se navega de forma relajante a una velocidad máxima permitida de 8 km/h (verdadero slow travel)y pasar por las esclusas (especialmente las ovaladas, típicas del canal) es fácil ya que se hace siguiendo las instrucciones de los escluseros o mediante los sistemas automáticos de la vía.
Precios y extras
La experiencia es perfecta para las familias
El precio promedio de alquilar un barco fluvial sin carné en el Canal du Midi oscila entre 195 y 550 euros por día, situándose la media en torno a los 270-300 euros diarios. Las tarifas varían según la capacidad del barco y la época del año, además de incluir ciertos gastos obligatorios adicionales. Se cobra por hora de navegación (el motor lleva un contador). Cuenta con un gasto de entre 10 € y 18 € por hora de motor utilizada. Y hay que dejar un depósito con tarjeta de crédito antes de zarpar, que suele rondar entre 1.000 y 2.500 euros para cubrir posibles daños (se devuelve íntegro al retornar el barco intacto).
Diferentes embarcaciones en una parada de la ruta
Otros extras opcionales a elegir son el alquiler de bicicletas, que cuesta unos 50 euros por semana y bicicleta y es muy recomendable para ir al pueblo a comprar el pan o a visitar bodegas después de aparcar el barco. Si prefieres no limpiar la embarcación tú mismo antes de devolverla, hay que abonar la limpieza final del barco, entre 110 y 250 euros, y si decides recoger el barco en un punto (por ejemplo, Carcasona) y devolverlo en otro distinto (como Agde) para no repetir el camino se abona el suplemento de trayecto único (One-way), que son unos 150 euros.