Clásico Fiat italiano en un pueblo de Umbría
Ruta en coche por los pueblos medievales de Umbría, la Italia de piedra entre Roma y la Toscana
Entre Roma y la Toscana se extiende una maravillosa región de colinas, viñedos y pueblos amurallados donde todavía es posible recorrer plazas medievales, palacios góticos y calles de piedra sin la presión turística de otros grandes destinos italianos
Umbría no tiene mar ni ciudades tan universales como Florencia, Roma o Venecia, pero guarda algunas de las localidades medievales más interesantes de Italia. Es una región muy vinculada a la figura de San Francisco de Asís, pero en esta ocasión vamos a dejar un poco de lado al santo para darle protagonismo a una ruta en coche que permite enlazar los pequeños núcleos de piedra y encanto de Orvieto, Spello, Bevagna, Montefalco y Gubbio, un viaje entre colinas cubiertas de olivos y viñedos, con paradas para probar vinos, trufas, aceite de oliva y la contundente cocina del interior italiano.
Hermosa vista de Orvieto, en Umbría
El viaje puede comenzar en Orvieto, levantada sobre una enorme plataforma de roca volcánica. Su gran protagonista es el Duomo, una de las grandes obras del gótico italiano, pero bajo las calles se esconde además una red de cuevas y túneles excavados durante siglos. El Pozo de San Patricio, construido en el siglo XVI, desciende 53 metros mediante dos escaleras helicoidales independientes.
Florida calle medieval en Spello
A unos 90 kilómetros espera Spello, donde las casas de piedra ascienden por las laderas del monte Subasio. Conserva puertas romanas, murallas y calles medievales conocidas por sus balcones cubiertos de flores. En la iglesia de Santa Maria Maggiore se encuentra la capilla Baglioni, decorada con frescos de Pinturicchio.
Plaza Silvestri de Bevagna
Muy cerca aparecen dos pueblos que conviene visitar juntos. Bevagna mantiene prácticamente intacto su trazado medieval de los siglos XII y XIII y concentra en la Plaza Silvestri dos iglesias románicas, el Palazzo dei Consoli y uno de los conjuntos urbanos más armoniosos de Umbría.
Piazza del Comune en Montefalco
A menos de diez kilómetros, Montefalco ocupa una colina rodeada de viñedos y olivos. Sus murallas medievales, la Piazza del Comune y el antiguo convento de San Francisco justifican la parada, pero también lo hace el Sagrantino di Montefalco, uno de los vinos más conocidos de la región.
Vista de la medieval Gubbio
La ruta puede terminar en Gubbio, probablemente la localidad con mayor carácter medieval de todo el recorrido. El Palazzo dei Consoli, construido entre 1332 y 1338 y con más de 60 metros de altura, domina una ciudad de piedra extendida a los pies del monte Ingino. En su museo se conservan las Tablas Eugubinas, siete piezas de bronce fundamentales para conocer la antigua lengua umbra.
Pozo de San Patricio en la localidad de Orvieto
Para hacer el recorrido sin prisas por estas bonitas y poco conocidas localidades de la Italia más auténtica conviene reservar cuatro o cinco días y viajar en coche. Primavera y otoño ofrecen temperaturas agradables y buenos paisajes; septiembre y octubre añaden además vendimias, vino nuevo, aceite y una gastronomía en la que la trufa ocupa un lugar privilegiado.