Hotel Danieli

Hotel Danieli

La nueva vida del legendario hotel dos veces centenario de Venecia

El mítico Danieli inicia una nueva etapa bajo el sello de Four Seasons tras cuatro años de obras y restauración de una de las direcciones icónicas del lujo internacional

Más de veinticinco años le ha llevado a Four Seasons poner una pica en la siempre deseada Venecia. Durante casi tres décadas, la cadena canadiense fue tanteando distintas posibilidades para desembarcar en una de las plazas más cotizadas del turismo mundial, pero necesitaba una opción a la altura de su prestigio y, sobre todo, de esa Venecia palaciega que sus huéspedes, especialmente los norteamericanos, esperaban encontrar. La espera fue larga, pero mereció la pena. Four Seasons terminó llevándose nada menos que el Danieli, uno de los hoteles más legendarios y con mayor pedigrí de Europa, que desde esta semana funciona ya bajo la enseña de la cadena.

El acuerdo para convertir el Danieli en un Four Seasons se había anunciado más de cuatro años antes, tras un largo periodo de negociaciones. Durante todo este tiempo ha sido necesario acometer una profunda restauración de un hotel que había entrado en una decadencia impropia de su historia y su leyenda. Cuatro años tampoco parecen tantos en la Serenísima, una ciudad donde hasta para mover una cortina hay que pedir permisos y cualquier intervención en un palacio histórico se convierte en una operación de enorme complejidad. Ahora, por fin, una de las discretas puertas del antiguo Palazzo Dandolo, luce el conocido logotipo del árbol, el mismo que se ve en el antiguo palacio Canalejas convertido en Four Seasons Madrid. Pero el verdadero cambio no está únicamente en la enseña. Al Danieli llega también el célebre servicio de Four Seasons, considerado uno de los más reconocidos del mundo.

Basta atravesar esa pequeña puerta para descubrir uno de los interiores más teatrales de Venecia. El gran atrio, rodeado de columnas de mármol, arcos, lámparas de Murano, balaustradas y escalinatas doradas, parece concebido para que descienda por ellas un dogo seguido de su séquito, no para que lleguen huéspedes arrastrando maletas. Pocos hoteles condensan de manera tan inmediata la fantasía palaciega de la ciudad.

Interior del hotel Danieli

Interior del hotel Danieli

El corazón del establecimiento es el Palazzo Dandolo, construido en el siglo XV por una rama de la poderosa familia veneciana, aunque no por el célebre dogo Enrico Dandolo, fallecido casi doscientos años antes. Posteriormente quedó unido a otros dos edificios, el Palazzo Casa Nuova, del XIX, y el Danieli Excelsior, inaugurado en 1950. Los tres forman hoy un pequeño laberinto de pasillos, puentes y salones frente a la laguna, a escasos pasos del Palacio Ducal y de la plaza de San Marcos.

En 1822, Giuseppe Dal Niel, conocido como Danieli, convirtió parte del antiguo palacio en hotel. Venecia seguía siendo entonces una escala esencial de los últimos viajeros del Grand Tour, aquellos jóvenes aristócratas que atravesaban Europa para completar en Italia una educación que no podía encontrarse únicamente en los libros. Antes de convertirse en hotel, el palacio había recibido a príncipes, cardenales y embajadores. Desde el siglo XIX comenzó a acoger a otro personaje que estaba llamado a transformar la ciudad, el viajero romántico.

La gran leyenda sentimental del Danieli llegó poco después. George Sand y Alfred de Musset se alojaron allí durante el tormentoso invierno de 1833. Él enfermó y ella se enamoró de Pietro Pagello, el médico veneciano que acudió a atenderlo. El hotel quedó así unido para siempre a una de las historias más célebres y desordenadas del romanticismo francés. Más tarde llegarían Balzac, Dickens, Proust y una interminable sucesión de aristócratas, artistas y estrellas de cine. También Hollywood terminó incorporándolo a su particular mitología veneciana. En The Tourist, Angelina Jolie y Johnny Depp se alojan supuestamente en el Danieli, aunque la película mezcló su célebre vestíbulo con fachadas e interiores de otros palacios de la ciudad.

Hotel Danieli

Hotel Danieli

Danieli

El Danieli pertenece además a un exquisito ramillete mundial de hoteles dos veces centenarios que continúan en la primerísima división. Son muy pocos los establecimientos capaces de reunir ambas condiciones, más de doscientos años de historia y una posición indiscutible entre las grandes direcciones del lujo contemporáneo. Claridge’s en Londres, el d’Angleterre de Copenhague, Les Trois Rois de Basilea, The Shelbourne de Dublín, el Willard de Washington o el extraordinario Tawaraya de Kioto comparten con él esa rara proeza.

La restauración, dirigida por el diseñador francés Pierre-Yves Rochon, ha recuperado mármoles, vidrio de Murano, tejidos de Rubelli y la gama de verdes, rosas, dorados y terracotas asociada a los palacios venecianos. La apertura, sin embargo, se realizará por etapas. El hotel arranca con 120 habitaciones y suites, mientras que el spa se incorporará a finales de año y otras 56 habitaciones permitirán alcanzar las 176 en 2027.

Con el Danieli, Four Seasons completa una colección italiana tan breve como escogida. La cadena cuenta también con hoteles en Milán, Taormina y Florencia, casi siempre en edificios con un extraordinario peso histórico. No es una elección casual. Quien viaja desde Estados Unidos, su principal clientela, a Italia no busca únicamente la seguridad de un gran servicio internacional. Espera también dormir dentro de la historia que ha venido a encontrar.

Habitación del hotel Danieli

Habitación del hotel Danieli

El ejemplo más deslumbrante está en Florencia. Four Seasons ocupa allí el Palazzo della Gherardesca y un antiguo convento, unidos por uno de los mayores jardines privados de la ciudad. En su planta noble se encuentra la Royal Suite della Gherardesca, una de las más extraordinarias de Europa, con 234 metros cuadrados, frescos del siglo XVII y un pavimento histórico de mayólica napolitana.

La selección italiana de la cadena participada por Bill Gates y el príncipe saudí Alwaleed bin Talal se completa con otros edificios cargados de historia. En Milán ocupa un antiguo convento del siglo XV, en pleno cuadrilátero de la moda, y en Taormina, el San Domenico Palace conserva un convento dominico del siglo XIV suspendido sobre el mar Jónico. A ellos se suma Florencia, instalada entre palacios renacentistas y jardines privados, y ahora el Danieli de Venecia. Cuatro direcciones escogidas para representar por sí solas la Italia que sus huéspedes esperan encontrar.

Además, la compañía ofrece ya la posibilidad de enlazar estas joyas y seguir recorriendo el Mediterráneo bajo su propio sello. El Four Seasons I inició sus travesías en marzo de 2026 con solo 95 suites, mientras su jet privado lleva también el célebre árbol en el fuselaje. Hoteles en palacios, conventos y jardines renacentistas, viajes en yate y vuelos privados. ¿Alguien da más?

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