El bonito pueblo de Riquewihr, en Alsacia (Francia)Getty Images/iStockphoto

Riquewihr

El bonito pueblo de Francia que parece alemán e inspiró a Disney para la película 'La Bella y la Bestia'

Situado en la Ruta del Vino de Alsacia, Riquewihr es uno de los pueblos más bonitos de Francia, con murallas, casas de entramado de madera y una singular torre defensiva del siglo XIII

Si el castillo alemán de Neuschwanstein o el español Alcázar de Segovia inspiraron palacios de las princesas Disney, en la región francesa de Alsacia, dentro del departamento del Alto Rin y a unos 15 kilómetros de Colmar, hay un pueblo que también parece sacado de un libro de cuentos y que inspiró a los ilustradores de Disney para diseñar el pueblo de Bella, la protagonista del clásico largometraje de animación La Bella y la Bestia.

Riquewihr pertenece a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de Francia y es parada imprescindible en la Ruta del Vino por Alsacia

El pueblo se llama Riquewihr, se asienta al pie de los Vosgos, cerca de la frontera alemana, y pertenece (y a nadie le puede extrañar) a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de Francia. Fachadas de colores, casas de entramado de madera con tejados inclinados y rótulos de hierro proporcionan un primer impacto visual que enamora.

Un pueblo de cuento

Calle principal de Riquewihr (Alsacia)franciaturismo.net

El pueblo fue construido en 1809 en el lugar donde antes estaba la puerta inferior de la Ciudad Vieja de Riquewihr, y el Ayuntamiento es el punto de partida para iniciar la visita. Tras atravesar el arco situado en el centro del Ayuntamiento, se constata que el edificio servía tanto de defensa como de entrada principal a la ciudad. A pocos pasos se encuentra la fuente inmortalizada en la película La Bella y la Bestia: aquí la protagonista Bella se detiene a leer un libro rodeada del hermoso pueblo.

La fuente de 'Bella' en RiquewihrGetty Images

La arteria principal es la calle General de Gaulle, en cuesta, donde admirar muchas casas antiguas. Destaca entre todas ellas La Maison de Hansi, una de las casas con entramado de madera más altas de toda Alsacia. Luego, en el número 12, está La Maison Irion, que data del siglo XVII, con un gracioso balcón esquinero. La Maison Preiss Zimmer albergaba la antiquísima Locanda della Stella, que data de 1686, y tampoco hay que perderse la Maison Liebrich (1535): en su pintoresco patio, con galerías y balaustradas de madera, hay un pozo de 1603 y un enorme lagar de 1817. Justo enfrente destaca la Casa Behrel, con un elegante mirador de 1514 coronado por una parte añadida en 1709.

La Maison de HansiTorsade de Pointes

Tiendas de Navidad

También son muy interesantes la Casa del Viticultor, del siglo XVI, la casa conocida como Au Bouton d’Or y la Maison du Maire Eberlin. Además de estas casas famosas, Riquewihr invita a deslizarse por las callejuelas adyacentes, dejándose guiar por los colores y la atmósfera de cuento de hadas de estas calles escondidas. Los habitantes cuidan con especial esmero sus casas particulares y tiendas, sobre todo en primavera, con flores de todos los colores, y en Navidad, con maravillosas decoraciones en todas las ventanas, una época en la que esta población figura en todas las listas de los lugares más hermosos para visitar.

La Féerie de Noël tiene más de 20.000 artículos de Navidad expuestos en una superficie de casi 300 metros cuadrados

Y para muestra, entre sus muchas tiendas encantadoras del centro destaca la Féerie de Noël, casi todo un pueblo mágico dedicado a la Navidad, con más de 20.000 artículos expuestos en una superficie de casi 300 metros cuadrados. Más de 3 kilómetros de guirnaldas y 5.000 pequeñas lámparas iluminan el lugar. Una visita realmente inolvidable, sobre todo si se viaja con los más pequeños de la casa.

Plaza con la Féerie de Noël, la tienda de la Navidadfranciaturismo.net

Que Riquewihr parezca más alemán que francés no es una casualidad arquitectónica. La localidad perteneció a los condes de Wurtemberg desde 1324 hasta su incorporación definitiva a Francia en 1796. Durante siglos estuvo vinculada al Sacro Imperio Romano Germánico, y Alsacia cambió posteriormente de soberanía entre Francia y Alemania. De esa historia proceden sus casas de entramado de madera, muchos nombres y parte de su gastronomía.

Torre defensiva

Torre Dolder y antigua puerta de entrada a RiquewihrGetty Images/iStockphoto

Al final de la calle General De Gaulle nuestros pasos llevan ineludiblemente a la Torre Dolder, una torre defensiva de 25 metros de altura construida en 1291 que funcionaba también como campanario y puerta de entrada de la ciudad. Su fachada interior, decorada con entramado de madera, contrasta con el lado exterior, con una fachada maciza y estrechas aspilleras porque estaba orientado hacia los posibles atacantes. Sus cuatro plantas albergan el Museo Histórico de Arte y Tradición Popular, donde se pueden admirar armas y herramientas que datan del siglo XV, y ofrecen vistas sobre los tejados y la llanura alsaciana.

El recorrido por las fortificaciones continúa por la segunda muralla, levantada hacia 1500 para hacer frente a las armas de fuego, y la Torre de los Ladrones, antigua prisión donde se conserva una cámara de tortura. La entrada conjunta permite visitar también la Casa del Viticultor, con su cocina, su bodega y herramientas tradicionales.

Cultura del vino

Pueblo de Riquewihr y sus viñedos en otoñoGetty Images/iStockphoto

Porque el vino sigue siendo parte esencial de Riquewihr. Ya aparece mencionado junto al pueblo en un documento de 1094. Los viñedos de los pagos Grand Cru Schoenenbourg y Sporen rodean el recinto amurallado, con especial presencia de uvas riesling, pinot gris y gewürztraminer. En el centro pueden visitarse bodegas como Famille Hugel, propiedad de la misma familia desde 1639 y dirigida actualmente por su duodécima generación.

El casco histórico de Riquewihr puede recorrerse en medio día, aunque merece la pena añadir el sendero de los Grand Cru entre los viñedos. Riquewihr no tiene estación ferroviaria, pero la línea de autobús 68R016 comunica el pueblo con el también bonito pueblo de Colmar. Si se viaja en coche hay que aparcar fuera de las murallas. Conviene llegar por la mañana para evitar los grupos organizados, especialmente durante la vendimia y el mercado navideño.