La villa medieval de Aragón con un castillo de siete torres
La villa medieval de Zaragoza con un imponente castillo de siete torres y dos mausoleos romanos
Sádaba, en la comarca zaragozana de las Cinco Villas, guarda una de las fortalezas medievales más singulares de Aragón y dos monumentos funerarios romanos
La célebre comarca de las Cinco Villas es una histórica y extensa región de España situada en el noroeste de la provincia de Zaragoza (Aragón), que limita con Navarra y Huesca. Su nombre proviene de cinco localidades medievales a las que el rey Alfonso I El Batallador otorgó privilegios especiales en el siglo XII para repoblar y defender la frontera tras la Reconquista.
Las cinco villas son Ejea de los Caballeros, Tauste, Uncastillo, Sos del Rey Católico y Sádaba. Esta última destaca por su imponente patrimonio medieval y por albergar restos de la época romana. Una localidad aragonesa no muy conocida y que ofrece una escapada llena de patrimonio a 90 kilómetros de Zaragoza.
Nombre con misterio
Castillo de Sádaba, en Aragón
Según el portal de Turismo de las Cinco Villas, el nombre de Sádaba es uno de los topónimos cincovilleses que encierran más misterio. La tradición popular asegura que viene del árabe o hebreo, de Sedubay, pero los filólogos indican que su denominación viene marcada por la presencia del agua (río Riguel) y por la colonización romana, ya que Sádaba fue un próspero municipio romano.
El castillo de Sádaba se reconoce antes de entrar en la villa. Se alza sobre un pequeño cerro y forma un recinto rectangular de muros muy altos, casi sin vanos, construido con sillares bien escuadrados. Su particularidad son las siete torres rectangulares que sobresalen del perímetro: cuatro en las esquinas, dos en los lados norte y este, y una séptima junto al acceso meridional.
Una fortaleza única
Castillo de Sádaba
La fortaleza se levantó hacia 1223, durante el dominio navarro de este territorio fronterizo, y conserva una llamativa unidad arquitectónica. Mide unos 38 por 30 metros, supera los 1.000 metros cuadrados de superficie y responde a una estética sobria, vinculada al arte cisterciense. No tiene la habitual torre del homenaje aislada: la llamada Torre del Rey, situada junto a la entrada, es la más elevada y concentra los elementos más nobles del conjunto.
La fortaleza se levantó hacia el año 1223, mide unos 38 por 30 metros y supera los 1.000 metros cuadrados de superficie
Tras cruzar el acceso se llega al patio de armas, donde se conserva un gran aljibe. En el muro oeste se abre una capilla vinculada a la Orden de San Juan, con bóveda de crucería y una puerta decorada con la cruz de la orden. El castillo fue restaurado en varias campañas entre finales del siglo XX y comienzos del XXI y hoy se utiliza también para actividades culturales.
Visita organizada
Interior del castillo de Sádaba
La visita al interior debe organizarse con antelación. En julio y agosto hay visitas guiadas de miércoles a domingo; el resto del año hay que concertarlas con la Oficina de Turismo de Sádaba. La información oficial advierte de que el horario depende de la temporada, un detalle importante antes de desplazarse desde Zaragoza, Ejea de los Caballeros o Navarra.
Hospedería en una calle medieval de Sádaba
El casco urbano de esta villa merece un paseo después de la fortaleza. Sádaba conserva casas solariegas, la iglesia de Santa María y vestigios y señales de su antiguo trazado medieval. Pero el viaje gana además interés al salir del pueblo en busca de dos restos mucho más antiguos.
El legado romano
Mausoleo de los Atilios en Sádaba, conocido como el Altar de los Moros
A unos dos kilómetros, en la carretera hacia Uncastillo, se encuentra el Mausoleo de los Atilios, conocido popularmente como el Altar de los Moros. Es un monumento funerario romano del siglo II, declarado Bien de Interés Cultural, del que se conserva la fachada de piedra con sus arcos y hornacinas. Más alejado está el llamado Mausoleo de la Sinagoga, otro edificio funerario romano, fechado en el siglo IV pese a su nombre engañoso.
Ambos lugares recuerdan que esta zona estaba integrada en una red de comunicaciones romana de primer orden. Para completar el día romano, Los Bañales, yacimiento situado en el término de Uncastillo, queda a poca distancia y conserva termas, foro, acueducto y restos de una ciudad romana. Sádaba permite así enlazar en una sola escapada castillo medieval, patrimonio romano y atractivos abiertos de las Cinco Villas.