Castillo de Chinchilla de Montearagón
Chinchilla de Montearagón
La joya medieval de Albacete con un espectacular castillo y una plaza monumental
A solo 15 kilómetros de Albacete, Chinchilla de Montearagón reúne una fortaleza con foso excavado en piedra, una gran plaza histórica, casas-cueva y un casco de origen árabe que conserva uno de los perfiles más llamativos de Castilla-La Mancha
La localidad albaceteña de Chinchilla de Montearagón domina la llanura manchega desde un cerro que durante siglos fue frontera y lugar de vigilancia. Su castillo, visible desde la autovía antes de llegar a Albacete, explica buena parte de la visita, pero no es lo único: la localidad conserva puertas medievales, conventos, casas señoriales, cuevas habitadas y una plaza que concentra algunos de sus principales edificios.
Plaza de la Mancha en Chinchilla de Montearagón
Conviene comenzar en la Plaza de la Mancha (ojo, no se llama oficialmente Plaza Mayor), el centro histórico de la ciudad. Allí se encuentran el Ayuntamiento, varias casas palaciegas con escudos y la iglesia arciprestal de Santa María del Salvador. El templo comenzó a levantarse en época gótica, aunque fue transformado en los siglos posteriores y suma elementos renacentistas, barrocos y mudéjares.
Claustro mudéjar del antiguo convento de Santo Domingo
Desde la plaza se llega caminando a la Puerta de Diablos y Tiradores, uno de los accesos conservados del recinto medieval. Su nombre procede, según la tradición local, de las figuras talladas que decoraban la entrada. Otra parada imprescindible es el antiguo convento de Santo Domingo, fundado en el siglo XIII, cuyo claustro mudéjar y artesonado se incluyen en las visitas guiadas organizadas por la oficina de turismo.
El castillo
El castillo es una fortaleza del siglo XV declarada Bien de Interés Cultural
El castillo ocupa el cerro de San Blas y se construyó en el siglo XV sobre una fortaleza musulmana anterior. Pertenece a la época de Juan Pacheco, marqués de Villena, y conserva murallas, torres, patio de armas y un espectacular foso tallado directamente en la roca. Fue también prisión de César Borgia, hijo del Papa Alejandro VI, antes de su traslado al castillo de Medina del Campo.
Casas-cueva conocidas como Las Cuevas del Agujero
La fortaleza, declarada Bien de Interés Cultural, se adapta a la peña y domina tanto el caserío como la llanura. Las casas-cueva de las faldas del cerro, con sus chimeneas encaladas, muestran otra forma de habitar Chinchilla. Muchas fueron construidas por moriscos procedentes de Guadix y forman el barrio conocido como Las Cuevas del Agujero.
El acceso al interior del castillo se realiza con una visita guiada que también incluye la Plaza de la Mancha, el claustro, las puertas medievales y las cuevas
El acceso al interior del castillo se realiza únicamente con visita guiada por la ciudad, que también incluye el claustro, la Plaza de la Mancha, las puertas medievales y las cuevas. El recorrido completo dura unas dos horas y media. La Oficina de Turismo organiza pases de otoño e invierno a las 11.00 y 16.30 horas, aunque conviene reservar y confirmar previamente horarios, precio y número mínimo de participantes.
Estación y museo
Centro histórico de Chinchilla de Montearagón
Chinchilla permite una escapada de media jornada desde Albacete o una parada de camino hacia Almansa. Alberga la histórica estación de Chinchilla, cuyo origen se remonta al siglo XIX y que llegó a convertirse en una de las más importantes de España. Hoy en día constituye un valioso patrimonio ferroviario. Para completar la visita, el Museo de Cerámica Nacional y las vistas desde las murallas añaden dos buenas razones para no limitarse a fotografiar el castillo desde lejos.