Los viajeros pueden delegar gestiones en su agente de IA

Los viajeros pueden delegar cada vez más gestiones en su agente de IAGetty Images

La Inteligencia Artificial ya no solo recomienda viajes: empieza a reservarlos

La próxima frontera de la Inteligencia Artificial en el turismo no es sugerir un destino ni diseñar un itinerario: es completar la reserva. El 36 % de los viajeros ya confiaría en ella para hacerlo, según el informe global de WTM

La Inteligencia Artificial (IA) ha pasado en poco tiempo de proponer una ruta de tres días por Roma a convertirse en una posible intermediaria para reservar el hotel, el vuelo o el coche de alquiler. Esa es una de las conclusiones del informe global presentado en la World Travel Market (WTM) de Londres, donde el turismo ha vuelto a colocar la tecnología en el centro del debate.

El estudio, elaborado con Tourism Economics, prevé que las llegadas internacionales alcancen los 1.570 millones en 2026, un 2 % más que en 2025. En ese mercado cada vez más amplio, la IA empieza a ocupar tareas que hasta ahora correspondían a comparadores, agencias online y viajeros con muchas pestañas abiertas en el navegador.

La IA empieza a ocupar tareas que hasta ahora correspondían a comparadores, agencias ‘online’ y viajeros con muchas pestañas abiertas en el navegador

De momento, su uso más habitual sigue siendo el de buscador y asesor. El 58 % de los encuestados afirma que confiaría en ella para comparar precios y el 53 % para recibir recomendaciones de destinos, vuelos o alojamientos. Además, el uso de chatbots para planificar viajes internacionales se ha más que duplicado: ha pasado del 10 % en 2024 al 24 % en 2026.

La IA agéntica

Concepto de red de la IA agéntica

Concepto de red de la IA agénticaGetty Images

El salto importante llega con la llamada IA agéntica: sistemas capaces no solo de responder preguntas sino de ejecutar acciones como el pago de un viaje o de una reserva. El 36 % de los viajeros dice que confiaría en una herramienta de este tipo para completar y pagar una reserva. Entre quienes tienen de 18 a 34 años, el porcentaje asciende al 54 %, frente al 18 % de los mayores de 55 años.

El 36 % de los viajeros dice que confiaría en una herramienta de este tipo para completar y pagar una reserva, porcentaje que sube al 54 % entre quienes tienen de 18 a 34 años

La diferencia no significa que el agente vaya a comprar por su cuenta sin supervisión. La tendencia apunta a una reserva cada vez más conversacional: el viajero pide, por ejemplo, un vuelo directo desde Madrid, cuatro noches en un hotel céntrico con desayuno y cancelación gratuita, y la herramienta reúne opciones, compara condiciones y puede llevar la operación hasta el pago. También modificar una reserva mientras el viajero duerme si detecta, por ejemplo, que su vuelo ha sido cancelado.

Confirmar y verificar

Reproducción figurada de un agente de Inteligencia Artificial (IA)

Reproducción figurada de un agente de Inteligencia Artificial (IA)Getty Images

Para el usuario, la comodidad es evidente, pero no elimina la necesidad de revisar la letra pequeña. Antes de confirmar conviene verificar el aeropuerto, los horarios, la política de equipaje, el tipo de habitación, las condiciones de cancelación, la documentación exigida y qué cobertura ofrece el seguro. La IA puede ahorrar tiempo; la responsabilidad final de contratar el viaje sigue siendo del viajero.

La consecuencia para aerolíneas, hoteles y agencias será importante: ya no bastará con aparecer bien posicionado en un buscador. También tendrán que ser visibles, comparables y fiables para los asistentes de IA que empiecen a recomendar, y reservar, en nombre de sus clientes.

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