1. Para mí, es el amor terrenal más puro. Es la definición del amor incondicional más total y absoluto que existe en la tierra. Ojo, sabiendo que ninguna madre es perfecta, que todas tenemos heridas. Todas las madres, o prácticamente todas, actúan siempre desde el amor, incluso aunque luego puedan hacer mucho daño. Muchas de las grandes heridas de los seres humanos vienen por la relación con la madre, lo que demuestra su importancia porque, precisamente, es el amor más incondicional que hay. Es un amor tan grande que es casi irracional, es ilógico, es antieconómico, y paradójicamente, es el amor terrenal más sólido que existe; un amor eterno, permanente en el tiempo, aunque sea pobre y limitado. El único amor eterno e infinito, puro por completo y con mayúsculas, es el amor de Dios. Pero el de una madre es el amor, con minúsculas, que más se parece al de Dios.
2. Mi madre ha tenido una historia familiar muy dura, con una herida de su madre y de su padre muy grande, y aprendió a ser madre como buenamente pudo. Es una fuerza bruta de la naturaleza, en el cuerpo de una modelo rubia, delgada, mona y estilosa. Es la definición literal de resiliencia y reciedumbre, que me ha enseñado el amor a los demás a través de los detalles, de esas pequeñas cosas que hacen feliz al otro. También a sobreponerme a los distintos avatares de la vida; muchas veces de palabra pero, casi siempre, con su ejemplo: mi madre enterró a un hijo y ha enterrado a una nieta; estuvo ahí cuando yo estuve a punto de perder las piernas en un accidente de tráfico... Es un toro de miura en un cuerpecillo de 50 kilos y metro 70 y poco. Fue la primera agente de cambio y Bolsa en España, la primera mujer que se sacó una oposición de grado superior; la primera en oposición a Notarías; la primera consejera delegada de varias de las empresas más importantes de de España... y estaba pendiente de nosotros al detalle, en lo grande y en lo pequeño. Trata igual de bien al presidente de una empresa del Ibex, que a la persona de la esquina que conoce de yo que sé qué. Es un ser excepcional.