Eduardo y Paola Foster, posando ante sus padres
Gente
Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Norman Foster y Elena Ochoa
Con 26 y 23 años respectivamente, Paola y Eduardo han heredado la pasión de sus padres por la cultura, el arte y la arquitectura
El martes 18 de noviembre Norman Foster fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en una ceremonia en la que no cabía un alfiler. El acto, presidido por la rectora Amaya Mendikoetxea, recordó la imparable trayectoria del ilustre arquitecto que, a lo largo de siete décadas de ejercicio profesional, ha abarcado una amplia gama de escalas y tipologías, desde la planificación urbana y las infraestructuras públicas hasta edificios cívicos, culturales, residenciales y corporativos, además de proyectos de diseño industrial y mobiliario.
Con puntualidad inglesa digna de su nacionalidad, Foster hacía acto de presencia en el campus de Cantoblanco acompañado por el embajador de Reino Unido en Madrid, Alex Ellis, y de su mujer, la psicóloga y mecenas Elena Ochoa, a la que lleva unido 30 años de felicidad plena.
Se conocieron precisamente en la universidad, la King's College de Londres, a donde ella llegó para volver a convertirse en un rostro anónimo tras participar en el programa de TVE Hablemos de sexo. Poco importaron los 23 años de diferencia o que ella se acabase de divorciar del escritor Luis Racionero.
El amor entre ellos creció y formaron una sólida unión que dio como resultados dos hijos, Paola y Eduardo. De 26 y 23 años respectivamente, ambos han heredado la pasión de sus padres por la cultura y el arte. Paola decidió formarse como su padre en Arquitectura, aunque completó su formación con un grado en Historia del Arte. Las dos carreras las llevó a cabo en la prestigiosa Universidad de Harvard.
Tras completar sus estudios, comenzó como Directora Creativa en la revista Fig Magazine, después de haber realizado prácticas en Ivorypress, editorial de libros de arte y promotora de proyectos que combinan arquitectura, fotografía y pensamiento que dirige su madre, y en Foster+Partners, el estudio de arquitectura de su padre.
Los hermanos en una escapada a la Italia con sus padres
A su vez pasó por la Peggy Guggenheim Collection, Sotheby's, la Royal Academy of Art. Paralelamente, también actuó comisaria para el Harvard University Student Art Collective. Actualmente cursa el Máster en Arquitectura en Yale School of Architecture, donde también trabaja como Teaching Fellow, además de formar parte del patronato de la fundación de su padre.
Por su parte, Eduardo estudió en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York antes de cambiar su rumbo académico a University College London, donde estudió Real Estate y Planificación Urbana. La web de la Fundación Norman Foster destaca que, durante esa etapa de su vida, actuó como jefe de visitas para el Stern Real Estate Group y como directo de la Real Estate Society UCL.
Se escapan de vacaciones con sus padres en cuanto tienen ocasión
«Además de sus estudios, Eduardo adquirió experiencia profesional en empresas de renombre como Aon Benefield, Pilcher London y Shvo». En la actualidad, ejerce como gerente de proyectos en Generali Real Estate, desarrollando, entre otros, el CityLife de Milán, un edificio de 140 metros con estructuras de techo colgantes. Ha ejercido también como colaborador activo del boletín LSESU Real Estate Investment Society.
Entre sus pasiones también figura el esquí, deporte que domina y cuyo talento le ha permitido competir en más de 50 torneos. Además, tal y como se puede ver en su perfil de Instagram es un amante de los viajes. Ha estado en México, Miami, Saint-Tropez, Canouan (en la Isla de San Vicente y las Maldivas) y España, destacando su paso por el mítico mesón Cándido para degustar su cochinillo cortado al plato.