'Cantora' , Medina Sidonia, Cadiz
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Adiós a Cantora: El fin del refugio de Isabel Pantoja y el legado de Paquirri
La finca ya tiene nuevo dueño: un empresario extranjero adquiere la propiedad por más de un millón de euros para convertirla en una yeguada
La noticia que durante décadas parecía imposible se ha materializado: Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja. La mítica finca situada en Medina Sidonia (Cádiz), que Francisco Rivera 'Paquirri' adquirió en los años 80 y que se convirtió en el epicentro de la crónica social española, ha cambiado finalmente de manos. La operación se ha cerrado por una cifra ligeramente superior al millón de euros (concretamente en torno a los 1,2 millones), poniendo fin a años de asfixia económica y disputas familiares.
El comprador es un empresario de origen libanés y nacionalidad francesa, quien habría estado negociando la adquisición desde finales de 2025. Según los detalles que han trascendido, el nuevo propietario tiene planes alejados del mundo del espectáculo; su intención principal es rehabilitar las más de 370 hectáreas para la explotación ganadera, específicamente instalando una yeguada de caballos de pura raza.
La cantante Isabel Pantoja montando a caballo en Cantora
Esta venta no solo supone un alivio financiero para la tonadillera, cuyas deudas con Hacienda y diversas entidades bancarias superaban los dos millones de euros, sino que también marca una claudicación emocional. Cantora fue el escenario del «sí, quiero» con Paquirri, el refugio donde la artista se encerró tras la muerte del torero en Pozoblanco y el búnker donde ha vivido prácticamente aislada en los últimos años.
Sin embargo, el estado de abandono del inmueble –calificado por algunos expertos como 'en ruinas' en ciertas zonas– y la imposibilidad de mantener los costes de la propiedad hicieron que la venta fuera la única salida viable antes de una ejecución bancaria total.
Un aspecto crucial de la transacción ha sido el papel de Kiko Rivera. Al poseer el 49 % de la finca por herencia paterna, su firma era indispensable para cerrar el trato. Este movimiento ha propiciado, según fuentes cercanas, un acercamiento histórico entre madre e hijo tras años de guerra mediática y judicial. Con la venta de Cantora, Isabel Pantoja cierra el capítulo más importante de su vida y se prepara para su traslado definitivo a Madrid, dejando atrás los muros que guardaron, durante más de cuarenta años, los secretos y enseres del recordado Paquirri.