Mette-Marit de Noruega con una cánula nasal
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Salen a la luz las impactantes imágenes de la princesa Mette-Marit de Noruega con respirador
Mette-Marit al límite: una princesa que lucha por respirar entre escándalos
La monarquía noruega atraviesa, sin duda, su hora más baja en décadas. Lo que comenzó como una preocupación por la salud de la princesa Mette-Marit se ha transformado en una crisis institucional total tras la publicación de unas imágenes desgarradoras y la filtración de un pasado que la princesa creía enterrado.
Un deterioro físico evidente
La noticia ha estallado con la publicación de unas fotografías en la revista 'Se og Hør', donde se ve a la futura reina consorte paseando por las inmediaciones de su residencia con una cánula nasal conectada a un tanque de oxígeno portátil. Aunque se sabía que Mette-Marit padece fibrosis pulmonar crónica desde 2018, la crudeza de las imágenes –donde el príncipe Haakon aparece cargando con el equipo de respiración– ha impactado a la opinión pública. La princesa ya no puede ocultar que su enfermedad ha entrado en una fase crítica, limitando su capacidad para realizar actividades cotidianas y poniendo en duda su capacidad para asumir futuras funciones reales.
Mette-Marit con respirador paseando con su marido
El fantasma de Jeffrey Epstein
Sin embargo, el oxígeno que le falta en sus pulmones parece haberle sido arrebatado también por la presión mediática. La filtración masiva de mensajes privados entre la princesa y Jeffrey Epstein ha causado un terremoto ético. Los correos revelan que Mette-Marit mantuvo una relación de confianza con el pedófilo convicto mucho después de su condena en 2008.
La gravedad no radica solo en la amistad, sino en el contenido: bromas sobre encuentros en París, flirteos y consultas personales sobre la crianza de su hijo, Marius Borg. La admisión de la princesa de que «buscó en Google» a Epstein antes de conocerle echa por tierra la narrativa de que fue una víctima de la ignorancia, dejando al descubierto una «falta de criterio» que ahora le factura la pérdida de patronazgos institucionales.
El colapso familiar
A este escenario de fragilidad física y descrédito moral se suma el drama judicial de su primogénito. Marius Borg Høiby se enfrenta a una posible condena de siete años de cárcel por delitos de violencia y violación. La imagen de Mette-Marit, exhausta y dependiente de una máquina para respirar mientras su hijo mayor se sienta en el banquillo, dibuja el retrato de una mujer al límite de sus fuerzas.
- Marius Borg Hoiby (L) and Norwegian Crown Princess Mette-Marit
Noruega observa hoy con una mezcla de lástima y reproche a una princesa que, mientras lucha por cada bocanada de aire, debe rendir cuentas por un pasado de sombras que amenaza con llevarse por delante el futuro de la propia monarquía.