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Rebeca Pérez

El aplaudido traje de Rebeca Pérez, la primera alcaldesa de la historia de Murcia, en su investidura

Convertida en un auténtico icono de estilo desde el primer minuto, la nueva regidora ha conquistado a todos con un impecable dos piezas blanco de firma murciana que ya llevó Chenoa

Rebeca Pérez ha llegado al consistorio murciano dispuesta a marcar un antes y un después, y lo ha hecho entrando por la puerta grande de la moda. Para su histórica proclamación como la primera alcaldesa en la historia de la capital del Segura, Rebeca eligió el que ya se ha convertido en el uniforme indiscutible de las mujeres más poderosas del país: un impecable traje de sastre de dos piezas con pantalón en color blanco radiante.

Este tono, cargado de simbolismo y asociado siempre a los nuevos y prometedores comienzos, es el mismo que utiliza Ana Rosa Quintana para arrancar con fuerza sus temporadas televisivas, el que lució la Reina Letizia en su inolvidable anuncio de compromiso en 2003, y el que encumbró a la Princesa Leonor en su histórica jura de la Constitución en 2023. Sin embargo, la nueva regidora le dio un giro único y lleno de significado al barrer para casa: el espectacular diseño pertenece a la firma Laura Bernal, una marca orgullosamente murciana que se ha consolidado como un referente de estilo y que ya llevó Chenoa en una de las galas más comentadas del programa The Floor. Un absoluto acierto que demuestra que la primera edil pisa fuerte y apuesta por el talento de su tierra.

La experta en moda, periodista y creadora del aclamado movimiento #LaRopaHabla, Anitta Ruiz, no ha tardado en analizar minuciosamente este estilismo, bendiciendo cada detalle de su poder visual. «Las tablas de la chaqueta no solo aportan movimiento, sino también un toque de feminidad a un look que se ha convertido en uniforme y que muchas veces intenta anular el estilo personal de quien lo lleva», explica entusiasmada la especialista, quien además no pudo evitar exclamar un sonado «¡viva ese zapato blanco para hacer top el total look!». Según detalla Ruiz, la estudiada verticalidad de su escote consigue alargar e iluminar visualmente la figura de la alcaldesa, mientras que los hombros bien marcados de la chaqueta le confieren la dosis perfecta de autoridad y liderazgo que el cargo requiere. Con este despliegue de elegancia, Rebeca Pérez ha dejado claro desde el primer minuto que la política y el estilo pueden ir perfectamente de la mano.

Rebeca García

Bajo esa deslumbrante armería de estilo se esconde una mujer de 46 años -nacida en el año 1980- que desborda energía, positividad y un carácter vitalista arrollador. En sus redes sociales, Rebeca se define bajo el lema de que «el camino se hace andando», confesándose una enamorada incondicional del reino animal, las verbenas populares, la naturaleza y, ante todo, de una Murcia cuyos intensos veranos no cambiaría por nada del mundo. Sus raíces se hunden profundamente en El Esparragal, una pedanía de origen medieval fundada en el siglo XIII por la orden de San Juan de Jerusalén.

Este precioso rincón mediterráneo de poco más de 8.500 vecinos, rodeado de aromáticos campos de limoneros, naranjos y almendros, ha forjado su personalidad cercana y llana. Pero no se dejen engañar por su frescura; ella está sobradamente preparada para el reto. Es Diplomada en Ciencias Empresariales y posee un Máster en Análisis Político Aplicado por la Universidad de Murcia, una formación que compaginó con su faceta como gestora de clientes en la banca y la empresa privada antes de dar el salto a la primera línea municipal, donde ya brilló con luz propia como Teniente de Alcalde de Infraestructuras y Juventud y Portavoz del Gobierno entre 2015 y 2019.

Con todo este idilio entre moda y preparación, el momento cumbre y más emotivo de la jornada llegó durante la sesión del Pleno. Aunque Rebeca ya capitaneaba el Ayuntamiento de forma interina como alcaldesa en funciones, el respaldo de la mayoría absoluta del Partido Popular la coronó oficialmente en un cargo que ninguna mujer murciana había ostentado jamás. Suceder al queridísimo José Ballesta, fallecido el pasado 10 de mayo, no era tarea fácil, pero la nueva alcaldesa emocionó a todos los presentes al lanzar una mirada y la vara de mando al cielo justo tras ser proclamada, un precioso y sentido homenaje a su predecesor del que hereda un valioso capital político. Fiel a esa arrolladora cercanía que la caracteriza en las distancias cortas, no pudo contener las lágrimas y, todavía sentada en la mesa presidencial, dibujó un tierno corazón con sus manos dedicado a todos los murcianos.