Los Reyes Felipe y Letizia ofrecen una cena de gala en el Palacio Real
Dentro de la cena de gala de los Macron en el Palacio Real: por qué la Reina se sentó con Sánchez y el error durante el brindis
La atleta francesa Alice Finot ha compartido varias imágenes de la disposición de la mesa imperial y el emplatado del menú de Joan Roca
de estilo ecléctico y con una fuerte influencia neobarroca francesa, el Comedor de Gala del Palacio Real es uno de los espacios más majestuosos tanto por su historia como por su enorme riqueza decorativa. Testigo directo fueron recientemente los invitados a la cena ofrecida por los Reyes Felipe y Letizia en honor a Emmanuel y Brigitte Macron durante su viaje de Estado.
Paredes revestidas con valiosos tapices del siglo XVI de la serie Vertumno y Pomona, columnas de mármol de Bagnères, ricos artesonados decorados y 15 grandes lámparas de araña de bronce hechas en París que suman casi un millar de bombillas con tecnología LED. Y en el centro una larguísima mesa imperial con capacidad para 144 comensales que se monta minuciosamente con mantelería de lino puro, vajillas de porcelana de las colecciones reales y una colocación de cubertería y cristalería medida al milímetro.
El personal de Patrimonio Nacional utiliza listones de madera específicos para medir la distancia exacta entre plato y plato (unos 40-50 centímetros de separación por comensal). Esto asegura que los invitados tengan suficiente espacio y la mesa luzca milimétricamente perfecta. Cada uno de los cubiertos cuenta con una pequeña tarjeta con el nombre del invitado, colocada junto a la cristalería, para evitar confusiones al momento de ocupar los asientos.
Cena de gala en el Palacio Real
Gracias a la atleta francesa Alice Finot que ha compartido varias imágenes de su experiencia como invitada en la cena de gala hemos podido conocer más detalles de cómo se decoró la mesa y emplataron el suculento menú a cargo del prestigioso chef Joan Roca, de El Celler de Can Roca. Como entrante sirvieron brioche al vapor de trufa y turrón de foie y como principal parmentier de bogavante. Y de postre Láctic, la emblemática creación de los hermanos Roca que incluye reinterpretaciones con texturas de oveja.
Mesa en la cena de gala
Apoyado sobre el plato se coloca la minuta, coronada por el escudo de armas real impreso en oro. A la izquierda, un pequeño plato de plata sostiene el pan individual. En el centro destaca la vajilla de porcelana blanca con el filo dorado y el monograma real grabado en la parte superior JSC (Juan Carlos y Sofía). Todo ello sobre el gran bajoplato de plata noble. Se observa la disposición exacta de los tenedores a la izquierda, y cuchillo y cuchara a la derecha. Los cubiertos para el postre presiden la parte superior del plato colocados en horizontal. Se distingue el labrado histórico y el tono dorado que caracteriza a esta famosa cubertería de la Corona española.
En la parte superior derecha se disponen las copas alineadas, dejando ver los detalles de los ribetes de oro que decoran su borde superior. Y a la hora del brindis hay que tener en cuenta que las copas no se chocan, sino que se hace el gesto y y se mira a la izquierda y la derecha. Algo que no respetaron varios invitados de esta cena pues al término de su discurso se pudo oír el tintineo de muchas copas chocando entre ellas.
Plato servido en la cena de los Macron
Respecto a cómo se distribuyen los invitados se rige por las normas más estrictas del protocolo internacional y de la Casa Real española. Los Reyes de España se sientan en el centro de la mesa imperial, el uno frente al otro. El punto medio exacto de la mesa lo marca la gigantesca lámpara de araña central del salón. Las sillas de los monarcas son fácilmente identificables porque su respaldo es unos centímetros más alto que el de las demás. El Jefe de Estado extranjero, en este caso Emmanuel Macron, y su mujer se sientan directamente al lado de los Reyes. Siguiendo el protocolo habitual, el invitado de honor se sitúa a la derecha de la Reina, y la invitada de honor a la derecha del Rey, aplicando la alternancia de sexos.
A partir del centro presidido por los Reyes, el resto de los comensales. Pedro Sánchez a la izquierda de Doña Letizia y luego ministros, embajadores y personalidades de la cultura o la economía se van distribuyendo hacia los extremos. Los puestos de mayor relevancia están lo más cerca posible de los Reyes, disminuyendo el rango conforme los asientos se alejan hacia las puntas de la mesa imperial.