José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno
La comida de Zapatero con el exministro Miguel Sebastián en el restaurante Urumea de Madrid
El expresidente ha almorzado con uno de sus hombres de máxima confianza en plena polémica por el capítulo judicial de las joyas
tras varios meses desaparecido y a la espera de que se resuelva el capítulo judicial de las joyas, José Luis Rodríguez Zapatero disfrutaba este lunes de un agradable almuerzo en el restaurante Urumea de Madrid, acompañado por el exministro Miguel Sebastián y su círculo más cercano. En el vídeo al que ha tenido acceso El Debate el grupo aparece abandonando el establecimiento en el distrito de Chamartín.
Sebastián continúa siendo uno de los hombres de máxima confianza del expresidente del Gobierno y no le ha temblado la voz al salir en su defensa denunciando la «hipocresía» mediática contra Zapatero y asegurando que en la diplomacia internacional es habitual recibir obsequios valiosos. Ha sido históricamente su principal asesor y «cerebro» económico durante sus gobiernos, pero su relación se ha mantenido en el sector privado.
A la salida del restaurante Urumea Zapatero era increpado por una transeúnte que le pedía que aclarase el origen de las joyas que la Policía encontró en la caja fuerte de su despacho de Ferraz y él asegura que son un «obsequio» personal que Arabia Saudí le hizo en 2007 cuando estaba en La Moncloa.
El restaurante Urumea es una sidrería asturiana famosa por servir un espectacular cachopo de un metro y donde hace tan solo unas semanas Felipe González se reunía con casi 40 exaltos cargos de su Gobierno en el marco de un encuentro donde abordaron la situación política actual y su descontento con la gestión de Pedro Sánchez.
Zapatero y sus dos hijas se encuentran en una situación muy delicada, imputados por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama por supuestos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental vinculados al rescate de la aerolínea Plus Ultra. Laura y Alba Rodríguez tendrán que declarar el próximo 30 de noviembre por su papel como administradoras de la agencia de comunicación y marketing Whathefav que pudo funcionar como una sociedad instrumental.
La firma controlada por las hermanas habría recibido unos 423.779 euros integrados en un conjunto de contratos confidenciales de asesoría que sumaron más de 730.000 euros vinculados a la red investigada.