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Pedro Sánchez, este lunes en el Palacio de la MoncloaEFE

Comunicación no verbal

Martín Ovejero, experto en detección de la mentira, sobre Sánchez: «Baja la cabeza cuatro veces seguidas, bastante abatido»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sorprendía este lunes con una declaración institucional en La Moncloa para convocar a los españoles a las urnas el 29 de noviembre durante una declaración institucional que convirtió en el primer acto de su precampaña.

José Luis Martín Ovejero (@jlmartinovejero), experto en comunicación no verbal, persuasión y detección de la mentira, autor de los libros Tú habla que yo te leo, Deja que se salgan con... la tuya y Miénteme si te atreves ha analizado el comportamiento del presidente del Gobierno en su famosa intervención.

En palabras del experto, «hay un detalle muy interesante y esta antes de que empiece a hablar». Según Martín Ovejero, es cuando va por el pasillo de la Moncloa hasta el atril, ya que «Pedro Sánchez baja la cabeza cuatro veces seguidas y sale bastante abatido, y cuando una persona sale segura sale con la frente alta».

También, el experto ha percibido «otro detalle». Una vez en el atril, «le vemos cómo mueve las manos y eso son gestos ilustradores, perfectamente coherentes con el mensaje que está lanzando». Martín Ovejero ve a un Sánchez «convencido y comprometido con lo que está diciendo».

Además, al experto en comunicación no verbal le ha llamado la atención que «los músculos de la cara no se movieran de forma involuntaria» al hablar por ejemplo de los áticos de la oposición. «Es tan importante lo que se ve como lo que se debería ver y no veo», explica, «un político que reprocha lo del ático, yo debería verle desprecio y no veo nada en su rostro». El especialista insiste: «Las emociones activan unos músculos de manera involuntaria, si el sintiera algo importante al pronunciar la palabra 'áticos' lo hubiéramos visto, ha sido un discurso más pensado».

«Sonrisa falsa»

Respecto a este «discurso pensado y meditado», Martín Ovejero ve el momento clave cuando dice que va a disolver las cortes y convoca elecciones. «Aquí también se le debería ver tristeza, enfado o desprecio como forma de superioridad personal pero no lo veo, lo tiene perfectamente interiorizado. Lo que quiere decir que la decisión estaba tomada ya desde hace un tiempecito».

El experto en comunicación no verbal y detección de la mentira también encuentra «un punto curioso al final». Cuando Sánchez se dirige a los ciudadanos «intenta forzar una sonrisa y es claramente no natural. Cuando intenta imitar emociones que no siente no le salen bien», puntualiza. «La alegría cuando es sincera hace que los labios suban por las mejillas, mientras que en una sonrisa falsa el ser humano tiende a estirar los labios», explica.

También señala que cuando Sánchez se refiere en su discurso a que '...hemos tenido que trabajar con un Congreso muy bronco...', Martín Ovejero señala que «le ha provocado repugnancia». «Aquí sí que veo una expresión facial de asco», insiste. Además señala que Sánchez «ha empezado haciendo la pelota a los ciudadanos llamándolos 'queridos' para llevárselos a su terreno», enfatiza el especialista.