Lucía Sánchez-Noguera, en el besamanos del Día de la Hispanidad
La invitada que se ha coronado como la más elegante de la recepción del Día de la Hispanidad sin apenas maquillar y con bailarinas
Lucía Sánchez-Noguera es diseñadora de Lü Atelier Studio, una firma de moda sostenible
Sencillez, belleza serena y elegancia sin querer destacar. Minutos después de que finalizase la recepción ofrecida por los Reyes Felipe y Letizia en el Palacio Real con motivo del Día de la Hispanidad, muchos se preguntaban en redes sociales quién era la mujer que había brillado gracias a un estilismo donde menos es más.
Se llama Lucía Sánchez-Noguera, tiene 38 años y es diseñadora de Lü Atelier Studio, una firma de moda sostenible. Ha desarrollado su trayectoria entre Madrid, Londres y Valencia y ha trabajado para Jesús del Pozo y Alexander McQueen. Hoy instalada en Altea, mantiene una relación con el músico Antonio Serrano.
Lucía Sánchez-Noguera, en el besamanos del Día de la Hispanidad
Frente a taconazos, plataformas, capas y colores tan fuertes como el rojo, ella ha logrado la reverencia de la crítica con un cómodo traje de dos piezas en tonos tierra. La fuerza del look venía con una chaqueta tipo kimono, de su propia marca. Se trata de una prenda que aporta movimiento y un aire desenfadado. Lo ha combinado con un pantalón ancho, con una buena caída perfecta para quienes prefieren vestir bien sin renunciar al movimiento. Como complementos se decantó por unas bailarinas planas blancas, un calzado que encaja con la estética relajada del conjunto. Un bolso de mano de acabado trenzado y unos llamativos pendientes plateados de formas orgánicas.
El efecto minimalista lo subrayó con un maquillaje efecto cara lavada, entendemos que llevaba solo un poco de máscara y labial, y la melena recogida en un moño.
La diseñadora define su estilo como chic relajado con una elegancia orgánica y una apuesta por materiales naturales como el lino y el algodón. Sobrina nieta de la actriz Aurora Bautista, contó cómo ella le transmitió su pasión por la moda. «Ella me llevó, siendo yo muy pequeña, unos ocho o nueve años, a un desfile en Cibeles, y esa belleza máxima me cautivó», confesaba en una entrevista con el portal Aquí.