El piloto Carlos Sainz y el matador de toros, Morante de la Puebla
Toros
El emocionante intercambio de trajes de faena entre Morante de la Puebla y Carlos Sainz
En el emblemático Hotel Wellington, las dos leyendas compartieron una charla y un gesto simbólico y valioso
Carlos Sobera, Ramón García, Carlos Sainz, Luis de la Fuente... disfrutaron de Morante en Las Ventas
el pasado 12 de octubre, Día de la Hispanidad, en las horas previas a la corrida en Las Ventas, Carlos Sainz visitó al torero Morante de la Puebla en su hotel, el Wellington de Madrid.
El 12 de octubre de 2025, Morante sorprendió al público madrileño al anunciar su retirada en el ruedo cortándose la coleta. Un año después, su regreso a la misma plaza transformaba aquella despedida en un episodio que todavía proyecta su sombra sobre el presente, por lo que la cita en el albero era aún más especial.
Esa misma mañana, el reconocido piloto se personó en la habitación de Morante de la Puebla en el emblemático Hotel Wellington de Madrid –al que también acudió Alberto Núñez-Feijóo–. Allí, el diestro y el deportista intercambiaron sus trajes de faena. Carlos Sainz le hizo entrega de uno de sus monos del Dakar, mientras que el matador de toros le dio uno de sus trajes de luces.
El piloto Carlos Sainz y el matador de toros, Morante de la Puebla
Concretamente, Sainz le entregó el mono gris y negro de su competición oficial, con los logos de Audi, Red Bull y e-tron, con el que conquistó su último triunfo en las dunas del Rally Dakar. Por su parte, el maestro sevillano le dio su espectacular traje de luces azul turquesa y oro, el que usó en Madrid, en la Plaza de Toros de Las Ventas en el año 2023.
Ya por la tarde, en Las Ventas, Morante le brindó el cuarto toro al piloto de rally que observaba desde el tendido y casi se emociona con el gesto. El diestro cigarrero considera a Sainz «muy español», como ha reconocido en otras ocasiones.
Morante de la Puebla le brinda el toro a Carlos Sainz
Con este emocionante intercambio, las dos figuras dejaron claro que la tauromaquia y el deporte hablan el mismo idioma: precisión milimétrica, mente fría, coraje, entrenamiento, rendimiento y pasión.