Buques de desembarco de tanques (LST) con globos de barrera desplegados, descargando suministros en la playa de Omaha para la retirada de Normandía
Recrean una imagen satelital del Día D y revelan lo cerca que estuvo de fracasar el desembarco de Normandía
«Un día antes, o unas pocas horas más, y el clima podría haber detenido la invasión en seco y cambiado el resultado de la guerra», advierte el profesor Ed Hawkins, de la Universidad de Reading
Una densa capa de nubes cubría Francia y el canal de la Mancha la mañana del desembarco de Normandía, cuando se ponía en marcha una de las invasiones anfibias más grandes de la historia.
Así lo revela un trabajo de investigación desarrollado por la Universidad de Reading y el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo, que ha transformado los registros meteorológicos del 6 de junio de 1944 en imágenes satelitales.
La imagen muestra imágenes satelitales del Día D, 6 de junio de 1944, desde la medianoche hasta las 3 de la tarde, comenzando desde la parte superior izquierda en el sentido de las agujas del reloj
El desembarco estaba previsto originalmente para el 5 de junio de 1944, pero el capitán James Stagg, principal asesor meteorológico del general Eisenhower, advirtió de que las condiciones empeorarían, poniendo en peligro el éxito de la operación.
Este pronóstico llevó al alto mando aliado a posponer el desembarco durante 24 horas. Las nuevas imágenes reconstruidas permiten ver cómo densas capas de nubes cubrían las islas británicas y el territorio francés, dejando solo una estrecha franja despejada sobre el sur de Inglaterra y el norte de Francia.
Las nubes bajas habrían impedido que la aviación aliada prestase apoyo táctico directo frente a la artillería y la infantería enemigas. Además, el fuerte viento también amenazaba el despliegue de los paracaidistas destinados a asegurar los puentes y cruces de caminos en el interior de Francia.
Las imágenes creadas por el Centro Meteorológico y la Universidad de Reading abarcan desde la medianoche hasta las 15:00 horas del 6 de junio y muestran el desplazamiento de los frentes de nubosidad en sentido horario.
Estas imágenes, por lo tanto, «nos ayudan a comprender a qué se enfrentaron realmente las tropas, los marineros y los pilotos aquel día, de una manera que los informes escritos por sí solos no pueden», indica la Universidad de Reading en un comunicado.
Asimismo, el profesor de la Universidad de Reading, coautor de las imágenes, explica lo estrecho que era el margen entre el éxito y el fracaso y lo mucho que dependía de un pequeño claro en las nubes: «Las tropas partieron hacia un cielo que aún se estaba disipando tras días de tormentas, aprovechando una breve ventana de buen tiempo. Un día antes, o unas pocas horas más tarde, y el tiempo podría haber detenido la invasión en seco y cambiado el resultado de la guerra».