Te lo contó El Debate hace 100 años: 7 de octubre de 1926
Hace 100 años en El Debate: «Leer pocos libros y leerlos bien», un globo sobre el Retiro y el detenido que prefería el calabozo
El Debate imagina cómo serían en vídeo las noticias de 1926
El Debate del 7 de octubre de 1926 dedicaba su editorial de portada a la Fiesta del Libro, y lo hacía sin triunfalismo. En sus páginas interiores anunciaba que los madrileños podrían subir en globo para ver la ciudad desde 300 metros y contaba la detención de un ladrón que, puesto a elegir, prefirió quedarse en el calabozo.
Lo del día: El libro
«Parece obligado ocuparse hoy de él; es el día de fiesta que se ha acordado dedicarle», empezaba el editorial. Y en lugar de celebrarlo sin más, se preguntaba qué se pretendía: «¿Que todos los hombres lean todos los libros? ¿Que lean una parte? Y en ese caso, ¿cuál?». Su diagnóstico era tajante: «Lo frecuente entre nosotros es el hombre que no lee nada, o el hombre que lee mucho y mal». Por eso proponía llevar a los ánimos «el convencimiento de que lo conveniente es leer pocos libros y leerlos bien». Se burlaba también de las bibliotecas de adorno, donde tan bien quedan «las colecciones de tomos igualitos y bien impresos», y terminaba: «¿Fiesta del libro? Bien está. Pensemos durante ella en el problema de la preparación de las gentes en orden a que sepan leer y obtener fruto de la lectura».
Exposición en Madrid de aeronáutica nacional
Coincidiendo con el Congreso iberoamericano de Aviación, Madrid iba a celebrar del 24 de octubre al 4 de noviembre una exposición de aeronáutica, con stands en el Palacio de Cristal y en el de Exposiciones del Retiro. «Para recreo del público», habría además «en la Chopera» un globo cautivo de Aerostación militar para que subiera la gente, y un pequeño dirigible de la Marina que tomaría agua en el estanque del Retiro. Las ascensiones costarían dinero, para limitar la aglomeración, y lo recaudado iría a la Cruz Roja. Según explicaba el señor Rementería, los que subieran en el globo «contemplarán a Madrid a unos 300 metros de altura», podrían hablar y entenderse perfectamente en la barquilla y «no tendrán que llevar traje especial, ni gafas, etcétera, al contrario de lo que sucede subiendo en aeroplano». La crónica añadía un detalle: un hidroavión igual al Plus Ultra que debía llegar desde Los Alcázares no podía traerse en tren, porque «el hidro no cabe por los túneles».
Acaparador de carteras detenido
Por la calle de San Millán iba muy deprisa un hombre de veinticinco años «con cuatro carteras en la mano». Como no es corriente «que un hombre tenga necesidad de llevar encima tanta documentación», unos guardias lo detuvieron. Dijo que las había encontrado en el suelo, pero resultaron ser de un robo en un establecimiento de la calle de Toledo. Mientras declaraba en el Juzgado de guardia, se presentó una mujer para suplicar que lo soltaran. «Verla Adrián y empezar a gritar: «¡Prefiero el calabozo a marcharme con ella!», todo fué uno». El periódico remataba: «El juez, «nada más» que por complacerle, lo dejó en un calabozo».
Vídeo elaborado con imágenes generadas por inteligencia artificial y narración sintética, a partir del ejemplar de El Debate del 7 de octubre de 1926. Los datos de las noticias proceden de ese número.