La primera playa (Descubrimiento de América) por Augusto Ferrer-Dalmau

Cómo acabó América llevando el nombre de Vespucio y no el de Cristóbal Colón

En 1492, Cristóbal Colón llegó a América bajo el amparo de la Corona de Castilla. Sin embargo, el continente acabaría llevando el nombre de un explorador florentino. ¿Cuándo empezó a llamarse así y por qué?

Américo Vespucio (en italiano, Amerigo Vespucci) nació en el seno de una familia de Florencia cuya fortuna estaba en decadencia. Aunque el joven quería estudiar en la Universidad de Pisa, su padre le hizo desistir de la idea para entrar al servicio de la familia que gobernaba la ciudad: los Médici.

Trabajó como agente comercial para Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, conocido como il Popolano, quien en 1491 le envió a Sevilla, donde Vespucio conoció a Cristóbal Colón y mantuvo negocios con él.

Colón, amparado por la Corona de Castilla, había encontrado unas tierras que estaba convencido de que pertenecían a Asia. En su tercer viaje, en 1499, fue arrestado en La Española y enviado encadenado ante los Reyes Católicos, lo que acabó con su monopolio de los viajes a las Indias.

Américo Vespucio se embarcó en una expedición a las costas de la actual Venezuela y regresó con una pequeña fortuna obtenida gracias a las perlas. Y, sobre todo, había visto aquellas tierras con sus propios ojos.

Algunos textos atribuidos a Vespucio aseguran que participó en una expedición anterior, aunque los historiadores actuales coinciden en que aquel viaje probablemente nunca tuvo lugar. Lo cierto es que sus relatos han convertido a Vespucio en una de las figuras más controvertidas de la Era de los Descubrimientos: la línea entre lo que vivió realmente y lo que se inventó con todo el descaro sigue sin estar del todo clara.

Vespucio partió a Lisboa, donde se enroló en una expedición comercial, aunque él mismo escribiría después que se había embarcado movido por la curiosidad y el deseo de «ver mundo». Se desconoce por qué decidió dejar Castilla por Portugal y también por qué decidió volver a Sevilla, donde contrajo matrimonio con María Cerezo. Algunos historiadores han planteado que podría haber sido una hija ilegítima del Gran Capitán.

Vespucio despierta «América» (grabado, 1638)

En uno de los relatos de Vespucio, el Mundus Novus, apareció una idea revolucionaria: aquellas tierras no formaban parte de Asia, sino que constituían un «Nuevo Mundo». Sin embargo, no acuñó él el término, y estudios recientes han señalado que identificar aquellas costas como tierra firme, en lugar de considerarlas una isla, no significa necesariamente que Vespucio las entendiera como un continente nuevo, separado de los tres conocidos desde la Antigüedad. De hecho, es probable que todavía las considerase una extensión de Asia.

En 1507, un cartógrafo alemán llamado Martin Waldseemüller publicó un mapa en el que representó aquellas tierras como una cuarta parte del mundo, separada de Europa, Asia y África, y decidió ponerle un nombre: América, en honor a Vespucio.

Waldseemüller terminaría arrepintiéndose: en mapas posteriores dejó de utilizar el nombre de América, las llamó «Terra incognita» y reconoció el papel de Colón. Pero para entonces ya era demasiado tarde: el nombre había empezado a circular y acabaría imponiéndose. El nombre de América tardó en imponerse en la península ibérica y sus colonias, donde durante bastante tiempo siguió siendo habitual referirse a aquellas tierras como las «Indias Occidentales».